‘Junta de EPM actuó acorde al eje del gobierno corporativo’

Expertos coinciden en que la renuncia responde a una actuación natural, si se tiene en cuenta el papel del concepto en las decisiones de las empresas.

Hidroituango

La capacidad instalada de Hidroituango será de 2.400 Mw de capacidad instalada y 13.930 GWh de energía media anual.

Archivo particular

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agosto 12 de 2020 - 10:30 p. m.
2020-08-12

La renuncia de los ocho miembros de la Junta Directiva de las Empresas Públicas de Medellín (EPM) al alcalde de la ciudad, Daniel Quintero, por considerar que no se les estaba tomando en cuenta para decisiones como la reciente demanda interpuesta en el caso Hidroituango, puso sobre la mesa el debate sobre la relevancia del gobierno corporativo en las organizaciones.

(Lea: EPM inició millonaria demanda contra los constructores de Hidroituango)

En este sentido, expertos del país analizan las implicaciones del hecho y los desafíos en esta materia para la sexta compañía más grande en ingresos operacionales según el ranking de la Superintendencia de Sociedades y uno de los primeros grupos del país.

(Lea: Junta directiva de EPM renunció por demanda de Hidroituango)

“El hecho muestra la firmeza y la independencia de una junta directiva que, sabiendo que es un actor fundamental en la toma de decisiones de la empresa, no fue partícipe de una decisión trascendental”, asegura Henry Bradford Sicard, rector del Colegio de Estudios Superiores de Administración (CESA).

El grupo de consultados por este diario manifestó, de forma generalizada, que la respuesta de los miembros fue un actuar coherente partiendo de la base de los principios de gobierno corporativo con los que deben contar las empresas.

Así, Jorge Iván Gómez, PhD. en Gobierno de las Organizaciones y profesor del Inalde, dice que son varias las razones que fundamentan la decisión.

En primer lugar, “la participación en juntas directivas tiene responsabilidades jurídicas tanto por acción como por omisión, lo cual implica demostrar ante terceros que se actúa con debida diligencia y buena fe”.

Acto seguido, añade, no puede haber una desconexión entre el presidente de la Junta y los demás miembros. Y señala que “Colombia ha aprendido mucho en términos de gobierno corporativo por los casos como Interbolsa o Reficar que muestran que la ligereza en la toma de decisiones tiene serias consecuencias jurídicas”.

Pero, ¿qué es el gobierno corporativo y cuál es la relevancia en esta decisión? Según Alejandro Useche, profesor asociado de la Escuela de Administración de la Universidad del Rosario, este concepto consiste en un conjunto de normas que ayudan a regular todo lo relacionado con el funcionamiento, estructura administrativa y la forma en que se va a dirigir la empresa.

“De manera que esos principios son los que ayudan a que la compañía funcione bien, pero además, a que haya unas buenas y sanas relaciones con todo el entorno. Además, este es el que hoy en día permite una relación transparente entre una empresa y sus grupos de interés”, sostiene.

Normativamente, en Colombia con la Ley 222 de 1995 se les dice a los miembros de las juntas directivas que “son responsables de la empresa penalmente con su patrimonio por detrimento. Con esto se les está diciendo que tienen que hacer su trabajo y ese trabajo es el bienestar de todos”, manifiesta Juan Pablo Dávila, experto de Inalde.

LO QUE VIENE

En contexto, la renuncia de los miembros se dio luego de que el pasado lunes el gerente de la compañía, Álvaro Rincón y el alcalde de Medellín, Daniel Quintero, quien también ejerce como presidente de la Junta Directiva de EPM, informaran sobre la demanda de $9,9 billones en contra de los constructores del proyecto Hidroituango.

Frente a la discusión generada por la dimisión de los ocho integrantes, Rincón se pronunció ayer a través de una comunicación oficial: “Quiero expresarles un total parte de tranquilidad, toda vez que esta situación no afecta de ninguna manera la operación, ni los procesos y proyectos de la organización. Son momentos empresariales que se asumen al mismo tiempo que se continúa trabajando con compromiso en la prestación del servicio”.

No obstante, de acuerdo con la opinión de Dávila, una de las mayores pérdidas que genera esta decisión es que con la salida de la Junta también se va mucho conocimiento.

“Una junta no solo es para controlar, sino también para asesorar. Desde ese punto de vista, uno puede decir que una renuncia en pleno de la junta le quita conocimiento es a la compañía, incluso con conocimiento de errores cometidos. Yo creo que es un tema muy complejo y cuando hay errores uno muchas veces tiene que responder, pero también tiene que aprender, y aprender no quiere decir salir corriendo, hay que quedarse y aportar”.

Es por esto que pensando en el futuro de la compañía, los exponentes académicos sugieren opiniones para lo que viene. Según Jorge Gómez, el fortalecimiento del gobierno corporativo de la empresa se debe dar a partir de tres factores.

“Número uno, hay que armonizar las normas entre los acuerdos municipales del Concejo de Medellín y el código de buen gobierno de EPM. En segundo lugar, hay que permitir que las juntas directivas hagan su tarea de supervisión con fines constructivos. Y lo tercero, tiene que haber un pacto colectivo en Medellín para sacar a EPM de decisiones de tipo político y meterla en una agenda de largo plazo como el gran patrimonio de los antioqueños y los colombianos”, dice.

De otro lado, Useche añade que “este es un momento fundamental para que EPM conforme una junta muy sólida con personas con conocimientos sobre el mercado, que sean independientes, que no tengan conflictos de intereses ni con el gobierno local, ni con el gobierno nacional, o con empresarios, sino que sean personas que realmente puedan tomar una opinión objetiva sobre el funcionamiento de EPM”.

ANTIOQUIA Y SU EJEMPLO

Como expresó el presidente de la Andi, Bruce Mac Master el día de ayer refiriéndose al tema, “uno de los más grandes valores con que cuenta Antioquia es la tradición de Gobierno Corporativo de sus instituciones públicas. Cuando la Ocde le exigió a la Nación cambiar la gobernanza de las entidades públicas, Antioquia ya lo tenía. Y hay que tener gran cuidado en no perderlo".

Con esta afirmación coincide el rector del Cesa para quien “Medellín tiene una oportunidad de no olvidar el convenio entre la ciudad y la empresa EPM, que enmarca el actuar en gobierno corporativo de la organización, y que hemos defendido como un referente para las demás empresas de propiedad estatal”.

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