Este viernes definen si Claro tiene posición dominante de mercado

La CRC resolvería una petición de los demás operadores, que generaría un remezón en el sector de las TIC en el país.

Claro es el operador celular que más tienen presente los encuestados: 77% lo mencionó.

En las condiciones actuales, Colombia no podrá masificar la banda ancha ni lograr la inclusión digital de todos los ciudadanos.

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Portafolio
junio 05 de 2019 - 11:03 p.m.
2019-06-05

Una puja en el sector de las TIC, que tiene más de tres años y está a punto de resolverse, podría cambiar radicalmente las condiciones de mercado que existen en Colombia.

De hecho, para este viernes están citados los ‘pesos pesados’ de la Comisión de Regulación de Comunicaciones (CRC), con el fin de decidir si Comcel (Claro) tiene o no una posición dominante en el mercado de voz y datos del país, tal y como vienen argumentando desde hace varios años sus competidores.

(Tigo-Une dice que la posición dominante ya llegó al servicio de datos). 

Se trata de Telefónica (Movistar) y Tigo, cuyos representantes le han pedido constantemente a la CRC que declare a Comcel como la empresas dominante en Colombia, lo cual, en su opinión, les daría condiciones más equitativas, tanto a ellos como a operadores más pequeños.

No obstante, del otro lado de la balanza se encuentra Claro, que apoya su defensa en un concepto emitido por la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) sobre libre competencia.

Según Santiago Pardo, vicepresidente de asuntos regulatorios de Claro, “la SIC, al analizar la posición de Comcel en el mercado, llega a una serie de conclusiones. Una de ellas es que no hay evidencia de que Comcel sea dominante. Efectivamente Comcel es más grande que sus competidores, pero porque ha realizado mayores inversiones en el mercado. Dice la SIC que no identificó ningún elemento que disuada o impida a los otros competidores competir con Comcel, es decir, el tamaño no impide que los demás inviertan o compitan”.

Puntualmente, este documento –que fue firmado por Juan Pablo Herrera, delegado para la Protección de la Competencia– afirma que: “para la Superintendencia no resulta suficiente el soporte probatorio a efectos de acreditar que Comcel cumple con todos y cada uno de los elementos que permitan su calificación como operador con posición de dominio en el mercado de servicios móviles, en los términos y condiciones establecidos por la misma CRC”.

Asimismo, le recomienda a la entidad “revisar y soportar debidamente el cumplimiento de cada uno de los elementos requeridos a efectos de constatar si efectivamente Comcel cuenta o no con una posición de dominio en el mercado (...), lo anterior, a partir de los comentarios aducidos por esta Superintendencia en el presente concepto”.

(Operador dominante le cuesta 8 billones de pesos al país). 


Y aunque el concepto ha sido el caballito de batalla de Claro, los demás operadores han asegurado que no es legalmente vinculante, y la CRC puede acoger o no sus recomendaciones. Incluso, uno de ellos dijo en su presentación de argumentos que “en decisiones y análisis anteriores de la Comisión de Regulación de Comunicaciones, e incluso de la misma SIC, estas mismas variables arrojan una innegable dominancia en ese mercado”.

Esto es precisamente lo que llevan analizando los directivos de la comisión desde hace más de tres años, y para lo cual mañana darían a conocer una decisión definitiva. Este diario pudo establecer que, desde temprano, sesionará el grupo encargado de dirimir este asunto, que está conformado por la directora de Planeación Nacional, Gloria Amparo Alonso; la ministra de las TIC, Sylvia Constaín, y los tres comisionados de la CRC: Carlos Lugo, Juan Manuel Wilches y Germán Arias.

DE UN LADO Y OTRO 

A los cinco les tocará resolver esta ‘papa caliente’, y, según personas cercanas al proceso, mañana habría humo blanco. No obstante, primero tendrán que repasar una historia que data del 2008.

Desde ese momento, Movistar, Tigo y los demás operadores le han solicitado al regulador colombiano que se pronuncie sobre la presunta dominancia de Claro del mercado de telefonía móvil, y los efectos adversos que esta situación traería para el país.

Según el directivo de una de estas empresas, inicialmente las alertas llegaron por la “dominancia” en el submercado de voz (específicamente de llamadas), pero “ahora la situación es más compleja porque dicha concentración se ha trasladado al mercado de datos móviles, poniendo –incluso– en entredicho el desarrollo de la economía digital en el país”.

Antes de la llegada de los datos al día a día de los colombianos, asegura, “hubo cierta tranquilidad durante unos tres años, pero las cosas volvieron a estar como antes. Entre tanto, llegó otro servicio de telecomunicaciones (los datos móviles), y los operadores comenzaron a poner de nuevo las quejas contra Claro ante la CRC, para que revisara el presunto contagio de esta posición dominante en este submercado. Allí comenzó una sesión larguísima, con pruebas y argumentos ante el regulador, proceso que lleva más de dos años, pero ahora tiene que terminar este viernes, porque la CRC allanó y solicitó todas las pruebas del caso para poder determinar si Claro es dominante para servicios de voz y datos o no”.

Un directivo de otra compañía del sector de telecomunicaciones que opera en el país coincidió con este punto, pero fue más allá. “Ya van tres años en las pesquisas y, en teoría, el jueves pasado tenían que definir si Comcel tiene o no la dominancia en el mercado, pero esta sesión fue aplazada. En caso de que se diga que sí la tiene, habría un remezón gigantesco en el mercado, ya que el regulador podría tomar medidas que reparen la presunta distorsión del mercado”.

En tanto, un tercer empresario dijo que entre estas medidas podría estar garantizar que se le pueden hacer pruebas a Claro, de tal modo que se garantice que todos los operadores puedan hacer ofertas similares a las que tiene la dominante; acá no se trata de ponerse de acuerdo, sino de que el dominante tenga tarifas que los demás puedan replicar o alcanzar, sin poner en riesgo sus finanzas”.

La otra opción, agregó, “es la de declarar cargos (pagos entre un operador y otro) asimétricos, con lo cual Claro (si se le declara dominante) le pague más a otro operador por la terminación de las llamadas en su red, y así con todas las empresas”, concluyó.

En cualquier caso, las firmas denunciantes dicen que más allá de la disputa entre privados, “bajo las condiciones actuales, Colombia no puede masificar la banda ancha, ni lograr la inclusión digital de todos los ciudadanos”.

Sebastián Londoño Vélez
En Twitter: @SLondonoV

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