‘Evaluamos traer telas de Brasil y no de China’

Ese es el Plan B de la colombiana Comertex, debido a algunos retrasos que registra en sus importaciones, por crisis del coronavirus.

Jorge Armel, gerente de la empresa Comertex

Jorge Armel, gerente de la empresa Comertex, dice que ya evalúa traer mercancía de Brasil o México.

Archivo particular

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Portafolio
febrero 25 de 2020 - 07:53 p.m.
2020-02-25

La empresa colombiana Comertex, importa telas y China es su principal proveedor. Jorge Armel, su gerente, dice que la empresa de Bucaramanga ha tenido un buen ritmo en los negocios en los primeros meses del año pero que se han empezado a sentir retrasos en la llegada de mercancías por la crisis de coronavirus, evalúa si hace pedidos de Brasil y México. A esa preocupación se suma, según Armel, la intención del Gobierno de establecer nuevos aranceles a las importaciones.

Comertex atiende el 5 % del total del mercado textil nacional, con ventas de entre 300.000 y 500.000 metros de denim al mes.

¿Dónde está y cómo operan Comertex?

Estamos en Bucaramanga. Allí está nuestra sede principal aunque nuestro centro de distribución está en Funza, Cundinamarca. La empresa tiene 46 años y es de origen familiar.

¿Producen?

No. Somos importadores de índigos y driles, también compramos textiles nacionales y distribuimos. Aunque nos concentramos en la distribución de esta materia prima, en los encargos de géneros que traemos de Pakistán una parte la transformamos y vendemos sábanas, fundas y almohadas.

¿Qué cobertura tienen?

Tenemos presencia a nivel nacional para pequeños y medianos confeccionistas pero también tenemos tiendas propias, 9 en total, y otras 19 en franquicias. Se llaman Comertex. Vendemos telas y productos terminados, principalmente ropa de cama. Las tiendas están en Bucaramanga, Medellín, Bogotá, Pereira, Cúcuta y próximamente abriremos otra en San Gil.

¿Cómo ve el 2020?

Hemos estado bastante optimistas para este año, vimos una reactivación en el segundo semestre del 2019 y hasta el momento, los primeros dos meses de este año se han comportado bastante bien, con crecimientos importantes.

Nos preocupa mucho lo que está pasando con el coronavirus en China que, según creemos, pueda ocasionar escasez de producto un poco más adelante, hacia abril o mayo.

Inclusive, ahora estamos viendo algunos retrasos en despachos desde allá y creemos que en algún momento podría tocar todo el Asia, teniendo en cuenta que también India y Pakistán están entre nuestros proveedores principales.

Por ahora, estamos optimistas y esperando que esta situación se solucione lo antes posible, porque si no hay que buscar alternativas cercanas y no son muchas las que hay para índigos, driles y géneros.

¿Y cuál sería el plan B?

Para uno poder trabajar en este tipo de productos tendría que irse a Brasil y México y en eso andamos. En esos países compramos algo, pero en algunas cosas no somos tan competitivos.

¿Traer de esos países influirá en los precios?

Sí, aunque una de las ventajas que tenemos con Brasil en estos momentos es la devaluación y eso ha hecho que sea más competitivo para nosotros. Otra de las ventajas con ese mercado es que se importa con cero arancel, lo mismo que con México y Perú. Mientras que nosotros pagamos 10% para lo que se trae de Asia, entonces digamos que eso amaina un poco el problema de precio. Esperamos estar lo más cerca posible. El problema es que en telas el desarrollo para importar determinado producto es largo. No se puede sustituir fácilmente y a la nueva tela hay que hacerle pruebas y ver cómo se comporta en distintas situaciones. Eso puede durar tres o cuatro meses y mientras la producen son dos meses más. O sea que antes de seis u ocho meses uno no puede remplazar un producto. En todo caso, ya nos reunimos con una compañía de Brasil, estamos haciendo pedidos de algunos de los productos y planeamos una visita el 8 de marzo.

¿Qué volumen importan y cuál es la cuota nacional?

Existen índigos y driles que fabrican Coltejer y Fabricato. En algunos casos comercializamos algunos de estos materiales. Lo que pasa es que el mercado nacional consume alrededor de 12 a 15 millones de metros en índigo al mes y las fabricas nacionales no producen más de tres millones, por dar un número exagerado. Entonces el déficit es alto y lo que falta hay que ir a buscarlo.

¿Cómo ven la intención de aumento de los aranceles?

Hay dos temas. Uno, el arancel al producto terminado. Eso es un poco favorable para los que traemos telas porque el fabricante nacional tiene más trabajo y nos pide más tela. Vamos a confeccionar más en Colombia y eso es muy importante. Entonces, si se sube el arancel, siempre y cuando no sea muy alto, puede favorecer. Ahora, si es muy alto yo pensaría que habría riesgos de contrabando. En caso de que le aumenten el arancel a la tela, nos haría daño porque se estaría incentivando el contrabando porque se trata de la materia básica de la confección.

Pero al hacer un balance, ¿convendría a su negocio?

En el de las telas no es conveniente porque habría más posibilidad de contrabando, aumentaría el precio y no seríamos tan competitivos.

¿La intención de aumentar aranceles es un obstáculo?

Por supuesto. El aumento de aranceles, y es una opinión personal, lo que hace es fomentar el contrabando y que las cosas no se hagan como se deben hacer. Cuando se montan aranceles se protege a alguien, y en este caso se está protegiendo la ineficiencia. Si se opta por aumentar aranceles, debería haber un trabajo intensivo para que haya competitividad, para que nuestras empresas sean eficientes y luego se pueden bajar los aranceles porque vamos a empezar a competir de ‘tu a tu’, inclusive con países como Brasil y como Perú que son más eficientes en producción que nosotros.

¿Cuál es la meta de ventas este año?

El año pasado llegamos a $150.000 millones de pesos, más que en el 2018. Aspiramos que este año cierre alrededor de 10% más.

¿Tienen algún plan de inversión este año?

Nuestras inversiones principalmente son en apertura de tiendas. Esperamos crecer en 3 tiendas propias 3 de franquicias, para un total de 6. Las nuevas propias estarían en Bogotá, otra en Medellín y estamos mirando en la Costa si en Santa Marta o Barranquilla.
Las de franquicia las evaluamos en Santa Marta, en Bucaramanga y Piedecuesta. La de San Gil sustituye una que vamos a cerrar. 

congom@portafolio.co

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