Formar al campo del país, el objetivo de la Universidad de La Salle 

Esta institución educativa es una de las únicas 10 de Colombia que cuenta con la acreditación de alta calidad. 

Alberto Prada Sanmiguel, rector de la Universidad de La Salle

Alberto Prada Sanmiguel, rector de la Universidad de La Salle, explicó la visión que tiene la institución para el futuro.

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junio 25 de 2019 - 07:49 p.m.
2019-06-25

Este 2019 es de celebración en la Universidad de La Salle, pues además de recibir la acreditación de alta calidad por ocho años, logro que solo han alcanzado otras 10 instituciones en Colombia, cumple tres siglos desde su fundación y el papa Francisco declaró este año Santo en honor su fundador, San Juan Bautista de La Salle.

De acuerdo con Alberto Prada Sanmiguel, rector de la universidad en Bogotá, esto además de ser un motivo de alegría es un reto para enfrentar los desafios en el siglo XXI.

Son muchos los éxitos que la institución ha recogido desde su fundación, pero ahora busca impulsar en el país su apuesta por el Campus Rural Utopía, que se ubica en Yopal (Casanare). Este es el único en Colombia que ofrece educación superior de alta calidad a jóvenes campesinos de escasos recursos económicos y víctimas de la violencia con una remota posibilidad de convertirse en profesionales. Además, funciona con un sistema de becas para el programa de ingenieria agrónoma, que ha sido premiado 10 veces en el país y en una oportunidad a nivel internacional.

¿Después de esta certificación, qué viene para la universidad?

Esta es una invitación a seguir la senda en lo que por años hemos trabajado, tanto en los programas académicos como en la universidad.

Nosotros estamos acá por nuestros estudiantes y es a ellos a los que les debemos ofrecer la mejor calidad educativa, es justicia por su formación.

Este además es un año tremendamente importante para La Salle, pues como organización cumplimos 300 años de historia. Iniciamos nuestro camino en 1719 con San Juan Bautista y nacimos como una comunidad dedicada exclusivamente a esta vocación educativa, nosotros no tenemos una visión diferente.

En Colombia estamos desde finales del siglo XIX, y cabe decir que los hermanos han construido muchas cosas buenas. Estamos en más de 80 países dedicados a la formación desde las primeras etapas de la infancia hasta los más altos estudios de posgrado. Es decir, tenemos tanto colegios como universidades desde hace 55 años. Adicional a esto, el Papa Francisco ha declarado este 2019 el año Santo en honor a nuestro fundador, que es San Juan Bautista de La Salle.

Creemos que esta es una invitación a ver el futuro con alegría y con esperanza. Lo que nosotros hemos hecho es recordar nuestra historia, pero no como una simple memoria, sino como un faro de cara a los retos educativos del siglo XXI en el mundo y para toda la academia en los distintos niveles, y por eso estamos de celebración.

¿Cómo les ha ido con el proyecto Campus Utopía?

Nosotros, antes de que el país firmara los acuerdos de paz, tuvimos la visión de que los ciudadanos rurales también tienen derecho a su formación, y más en el nivel profesional.

De igual forma, ellos están llamados a reconstruir sus territorios y así tener una luz de esperanza hacia el futuro, por lo que el proyecto Utopía responde a todo eso.

Esta universidad está a 12 kilómetros de Yopal, es una finca en la que tenemos unas implementaciones para que nuestros jóvenes puedan trabajar allá, vivir allá y formarse durante cinco años, lo cuál es una ventaja formativa.

¿Cómo funciona este modelo?

El estudio se basa en cinco elementos básicos pero formativos: uno es la convivencia de que como colombianos necesitamos cultivar para que nos podamos entender a pesar de nuestras diferencias.

El segundo es el programa de ingeniería agronómica para ellos.

El tercero es un laboratorio de innovación para que los estudiantes puedan desarrollar su ideas y emprendimientos al futuro.

El cuarto es el rol campesino y esto lo trabajamos para realmente ofrecer un cambio puntual en los territorios. Es ofrecer la continuidad más allá de la calidad en la profesión, es decir, vivir bien en el campo.

El quinto es dar realmente las oportunidades y condiciones en las regiones apartadas del país, en aquellas que fueron más susceptibles del conflicto y que fueron ellos mismos los que lo sufrieron en carne propia.

Todo esto supone llevar la academia a las regiones que no tienen carreteras, pero que quieren salir adelante. Les colocamos solo tres condiciones a estos muchachos: que quieran seguir en el campo y capacitarse, que les interese formarse en esta ingeniería sin importar que su familia tenga o no las posibilidades económicas, pues nosotros se las damos, y que deben venir a la universidad, tener tiempo y hacer el esfuerzo por ser profesional.

Ya tenemos 220 egresados del programa, hemos hecho seis grados con este modelo y este año vamos por el séptimo.

En este momento en el campus hay cerca de 180 muchachos viviendo en Utopía y cada año académico se divide en tres cuatrimestres. Luego vuelven a sus zonas de origen un año y aplican aquellos proyectos productivos que han gestado en la universidad para mostrar lo que aprendieron y para integrarlo al futuro y no desaprovechar el campo ni la oportunidad formativa.

¿Con todo esto, qué visión tiene la universidad a futuro?

La alineación para responder a las necesidades actuales nos lleva a pensar que la universidad se debe enfocar en la educación a distancia para darle más posibilidades académicas a los colombianos.

No solo usar el servicio de internet, sino conectarnos realmente con la responsabilidad de ser formadores de nuestros conciudadanos. Por eso estamos buscando calificar con los registros en programas de educación a distancia junto con la formación integral, no solo la carrera sino el ser humano y su realización completa.

Tenemos como hacerlo, solo debemos empezar a destacar la responsabilidad real de la formación en el país.

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