‘Hay que generar impacto a corto plazo en La Guajira’

El presidente de Cerrejón, Guillermo Fonseca, reiteró que el entorno social marca el ritmo en la dinámica del negocio.

Guillermo Fonseca, presidente Cerrejón.

Guillermo Fonseca, presidente Cerrejón, habló de los retos con las comunidades.

Cortesía Cerrejón

POR:
Portafolio
febrero 17 de 2019 - 07:50 p.m.
2019-02-17

En diálogo con Portafolio, el presidente de Cerrejón, Guillermo Fonseca, explicó cómo será ese borrón y cuenta nueva para llegar de manera más eficaz y efectiva a los diferentes grupos poblacionales que habitan en La Guajira.

Afirmó que la misma administración del complejo comenzará esos cambios no solo en la zona de influencia de la operación, con el fin de generar impactos en el corto plazo. “Cerrejón es el primero que debe hacerlo, y en esta tarea nos deben acompañar todos los sectores políticos y económicos, públicos y privados”, dijo.

(Lea: ‘Cerrejón no pasaría de los 30 millones de toneladas al año’

¿Cómo trazó Cerrejón su operación para el 2019?

Uno de los indicadores en el 2019 es que la producción puede estar cerca a la del 2018. La tendencia viene decreciendo desde el 2012, y a la fecha esta ha caído un 20%. La situación de costos, a pesar de todos los esfuerzos que se han hecho, ha sido de presión. Pero lo importante es la relación con el entorno social. Esto marca el ritmo y el derrotero de la operación minera, no solo de Cerrejón, sino de la actividad extractiva en todo el país. Esto es lo que marcará el paso o el ritmo.

¿Cuál será la dinámica del negocio para el 2019?

El relacionamiento con el entorno marcará una dinámica de negocio que se ve representada en decrecimiento del tamaño de la operación, medido por su producción, y un impacto en los costos que se ve reflejado en el negocio. El sector privado y los emprendimientos no han logrado tener en el entorno ese impacto en el desarrollo económico con calidad de vida y progreso. Bienestar en los territorios donde se ejerce la operación. Si el entorno social está determinando el futuro del negocio, la pregunta es: ¿cómo se va a hacer?, ¿hacía dónde lo va a dirigir?

(Lea: 30 años de Cerrejón en La Guajira

¿Cómo pueden convivir operación minera y comunidades?

En el caso de Cerrejón, hay que reconocer lo que hemos hecho bien, y también lo que nos falta por hacer. Esto último hay que reconocerlo con humildad, honestidad y transparencia. Pueden convivir comunidades y operación minera. Nuestra operación funciona dentro de los más altos estándares que podamos encontrar. Y los que no, los estamos adoptando, tanto en temas ambientales, sociales, derechos humanos y seguridad industrial.

¿Cómo sincronizar una operación minera en el entorno de las comunidades?

En nuestro caso, el compromiso es hacerlo de la mejor forma posible midiéndolo con estándares internacionales. Tratamos de funcionar a ese nivel. Vamos mucho más allá que simplemente cumplir con la ley. Hay un esfuerzo consciente y bien intencionado, respaldado con recursos y personas calificadas, que saben hacer esta tarea. Además hay presupuestos importantes de inversión para operabilizar esa intención.

(Lea: El área que ayudará a elevar la producción en el Cerrejón

¿Cuáles son los frentes que ha dejado de hacer Cerrejón, en el trabajo con las comunidades?

Estamos en la línea de empezar a llevar ese mensaje para invitar a todos los que deben colaborar (sectores públicos y privados) a que cambiemos. Ese es el mensaje que más se debe replicar. Tener un impacto material y estratégico en las condiciones de vida de las zonas de influencia de las operaciones. A pesar de las buenas intenciones, los esfuerzos, la forma en que hemos hecho las cosas y la disponibilidad de recursos, al hacer el balance, no es mucho lo que se ha hecho.

¿Cómo trazar la hoja de ruta para llegar de manera más eficaz y efectiva a la región?

La intención de la administración de Cerrejón es proponer un cambio drástico en cómo se abordan estos temas para que en el corto plazo se logre la forma de impactar la región en sus condiciones de vida, así como en su bienestar. Sin ser crítico de las anteriores administraciones, hay que reconocer que en 35 años de operación, no hemos logrado lo que hubiéramos querido conseguir; ni lo que se esperaba. Lo que queremos lograr y lo que esperan que logremos es precisamente cambiar esto.

Ha habido cambios, pero no son tan significativos como la administración quisiera que fueran en la región.

¿Qué ha pasado?, ¿por qué no se ha logrado?

En los territorios se crearon expectativas que las cosas iban a cambiar. Incluso entre los líderes políticos y económicos del país. Los cambios no se han logrado. Y esas expectativas no satisfechas llevan a una relación que se ha vuelto contenciosa, litigiosa y conflictiva. En vez de ser una relación de mutua colaboración, y en función de lograr ese concepto de valor compartido, no se ha podido sincronizar. Se complejizó la relación.

¿Cómo entender a esas comunidades con pensamientos e ideas tan disímiles?

Todos los grupos tienen una forma de pensar y actuar válida. Son muchos los actores para balancear. Es una labor muy delicada de poder entender, que es lo importante para ese actor. El reto está en encontrar el equilibrio, que nos funcione a todos, con miras hacia un objetivo en común.

¿Cómo llevar bienestar?

Si reconocemos que no hemos podido impactar materialmente en el bienestar de las comunidades, y que buena parte de esto tiene que ver en cómo se desarrolló la relación en la zona de influencia, y que hemos entrado en un ciclo vicioso que no nos permitía salir de ahí, entonces la propuesta es que todos hagamos un cambio. Buscar formas creativas, nuevas y frescas de hacer las cosas. No es falta de intención, pero lo que hemos hecho hasta ahora no ha funcionado. En esta tarea deben participar también el sector público, las autoridades regionales y nacionales. Todos debemos aportar en ese cambio para tener una relación más eficaz y efectiva con todas las comunidades que habitan en La Guajira.

Alfonso López Suárez
Redacción Portafolio

Siga bajando para encontrar más contenido