Hidroituango, un año después: luz al final del túnel

En junio se conocerá el verdadero estado en el que quedó la casa de máquinas luego de la inundación. 

Hidroituango

Sigue el proceso de desinundación en casa de máquinas.

Archivo particular

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Portafolio
abril 25 de 2019 - 09:44 p.m.
2019-04-25

No cabe duda que el proyecto de la Central Hidroeléctrica de Ituango (Hidroituango) es el mayor reto que ha enfrentado el Grupo EPM a lo largo de toda su historia empresarial.

El viacrucis no solo ha sido durante su etapa de construcción, en donde la empresa ha tenido que enfrentar y superar enormes dificultades, sino también luego de la contingencia que se desató el 28 de abril de 2018, con la obstrucción que se presentó en el túnel auxiliar de desviación.

(¿Qué impactos socio- económicos deja la crisis en Hidroituango?). 

Precisamente, el próximo domingo se cumple un año de la crisis del complejo, que prácticamente ya está viendo la luz al final del túnel.

A esa fecha, el proyecto hidroeléctrico ya alcanzaba el 87% de su construcción con cumplimento de cronograma y presupuesto. “En este primer año de la contingencia hemos avanzado en muchos aspectos sociales, ambientales y técnicos”, señaló Jorge Londoño de la Cuesta, gerente general de EPM.

Sin embargo, aunque la firma no ha ahorrado esfuerzos y recursos ($103.000 millones) para proteger a la comunidad (a la fecha no hay una sola víctima), cuidar el ambiente y recuperar el control de la futura central y mitigar los riesgos aguas abajo de la presa, el cimbronazo ha sido económico para el conglomerado antioqueño.

La crisis del proyecto Hidroituango le representará al Grupo EPM cerca de $7 billones. De ese total, entre $3,5 billones y $4 billones corresponderán a los ingresos que se dejará de percibir el complejo hasta que entre en operación en diciembre del 2021.

Además, entre $1,5 billones a $2 billones se requerirán para ejecutar los trabajos necesarios, con el fin de culminar las obras de la citada central hidroeléctrica.

(“Hidroituango puede ser la segunda mayor tragedia en ingeniería”). 


Así mismo, entre $500.000 millones a $1 billón se irán a atender las comunidades afectadas por la eventualidad.

Pero las consecuencias no solo se centran en el complejo generador de energía eléctrica (considerada la joya de la corona para esta organización), también tocaron otros frentes de la operación de EPM.

A la administración del conglomerado –ante la contingencia– no le quedó más camino que aplazar inversiones de mantenimiento y modernización en redes eléctricas, y líneas de acueducto y de alcantarillado por $2 billones.

Así las cosas, la inversión inicial programada para las citadas tareas de $14 billones bajó a $12 billones. De igual manera, la organización puso en marcha un plan de ahorro interno, que contempla reducciones de costo y gastos, que liberarían entre $500.000 millones y $1 billón de pesos en tres años.

Además, a EPM le tocó echar mano de algunos activos en Colombia y el exterior con el fin de conseguir recursos frescos para asegurar el flujo de caja necesario para cubrir los tres años de retraso que tendría el proyecto.

Por esta razón, el conglomerado solicitó el aval del Concejo de Medellín para enajenar su participación accionaria del 10 % de las acciones de ISA, así como la de un paquete de títulos que posee en el Banco Davivienda. También, para poner en venta las filiales Aguas de Antofagasta y el parque eólico Los Cururos, ambos en Chile.

En adelante, la expectativa recaerá en el futuro de la casa de máquinas, considerada como el corazón de la central hidroeléctrica. A la fecha se han inspeccionado la caverna principal, las zonas de transformadores y la almenara 1. Así mismo, siguen las labores de limpieza y bombeo de agua.

Al respecto, el gerente de EPM resaltó que una firma internacional determinará la patología de las obras, el estado de la casa de máquinas y los trabajos que se deben hacer para su recuperación.

(Un año después de la crisis, Hidroituango entra en reconstrucción). 

Y estimó que hasta junio próximo se comenzarán a vislumbrar los pasos a seguir para rehabilitar el lugar, pero aseguró que todo está contemplado dentro del cronograma para que Hidroituango comience a generar energía a partir de diciembre del 2021.

Otro punto clave del proyecto, la presa, se encuentra en la cota (altura) 418 metros sobre el nivel del mar, mientras que en la parte derecha ya alcanza la cota 420. Pero la meta es llegar a la cota 435.

Finalmente, el vertedero se encuentra operativo con sus compuertas validadas. En promedio está entregando 1.200 m3/s y su operación es buena garantía para las comunidades ubicadas aguas abajo del proyecto, porque impide que, en época de invierno, como la actual, se den crecientes.

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