close
close

Empresas

Por qué si Colombia es productor, importa café

José Leibovich, director de investigaciones de Fedecafé, afirmó que en los últimos años también ha aumentado el consumo interno nacional.

Café

José Leibovich, director de investigaciones de Fedecafé, afirmó que en los últimos años también ha aumentado el consumo interno nacional.

Archivo EL TIEMPO

POR:
Portafolio
marzo 17 de 2022 - 08:04 p. m.
2022-03-17

El café colombiano ha incrementado su valorizaciones en exportaciones, ubicándose para el 2021, en US$3,4 mil millones. Además a principio de año superó dos veces su precio histórico. Una de las razones por la que está bien valorizado en el exterior son los sellos de sostenibilidad que garantizan que la producción nacional cuida sus ecosistemas. José Leibovich, director de investigaciones de la Federación Nacional de Café, da cuenta de la dinámica actual del sector.

(Lea: Gobierno evalúa cómo reemplazar proveeduría de fertilizantes de Rusia). 

La importación de café esta creciendo cada año, ¿cuál es la razón si nuestro país es productor?

Lo primero es que Colombia por sus tratados internacionales de comercio, el café se puede importar libremente, obviamente debe cumplir con unos requisitos fitosanitarios.
Cabe aclarar que, la mayor parte de este café que se importa es materia prima que se va a utilizar para el producto final que se consume en Colombia, en ese sentido, ¿por qué razón el país importa café siendo un producto destacado? Porque hay una diferencia en el producto, el que exportamos es un café de alta calidad que tiene un precio en el mercado internacional y en el mercado doméstico, mucho más alto que el café que se importa.

¿Y esta situación es favorable para los cafeteros del país?

Sí, vamos a suponer que el Gobierno impide las importaciones de este producto, entonces la única manera que el café que consumen los colombianos pudiera se abastecido por la producción nacional, es que los colombianos paguen un precio equivalente de lo que reciben por el café que se exporta, y esto no es factible.

Es decir, ¿los colombianos, en gran medida, no podemos consumirlo por su costo?


Exacto, y el mercado internacional paga mucho mejor por ese café. Sin embargo, eso no quiere decir que acá no se comercie también café de buena calidad. En los últimos años, ha ido aumentando el porcentaje de café colombiano consumido por colombianos.

En el supermercado ahora no solo están las marcas que importan producto, como Sello Rojo y Águila Roja, sino que también se puede encontrar Juan Valdéz, o la marca ‘La Mesa de Los Santos’, pero son volúmenes relativamente pequeños.

(Además: Producción de café en Colombia cayó un 16% en febrero de 2022). 

Ahora el eje cafetero no es de la mayor producción, sino Huila, ¿por qué?

Esto es un tema muy interesante y es un cambio del área cafetera del país que obedece a fenómenos sociodemográficos, Es decir, en la zona central cafetera de Caldas, Quindío, Risaralda, Norte del Valle y Antioquia, , lo que ha sucedido es que el costo de la tierra y mano de obra han venido creciendo en una proporción que para muchos caficultores dejó de ser atractivo seguir en esta actividad.

En el Quindío, en muchos municipios que antes eran cafeteros ha venido generándose otra actividad productiva, que es el turismo ecológico.

Muchas de esas fincas hoy en día tienen un poquito de cafetal pero como atractivo turístico. Además, los jóvenes de familias caficultores ya no encuentran el atractivo de quedarse en la finca.

¿Y por qué otros departamentos como el Huila eligieron el café?

Muchos de los caficultores huilenses provienen de migración que llegó de la zona cafetera tradicional y esto ha sido un fenómeno que lleva varias décadas.

El Huila ha encontrado una vocación interesante en el café, y allí el costo de la tierra no se ha crecido como en la zona tradicional y hay más disponibilidad de mano de obra.
Son niveles de desarrollos distintos y por eso Cauca, Nariño y Huila son regiones donde el café sigue creciendo.

Ahora, hablemos de las exportaciones del café especial...

Esto es un fenómeno que lleva ya varias décadas, que arranca desde los años 90.
Muchos caficultores, con el apoyo de casas comerciales y la federación de cafeteros, descubrieron que en la medida que mejoren sus prácticas, en el manejo del cafetal, que logren tener certificaciones internacionales que den cuenta de sus prácticas sostenibles, serán mejor remunerados.

¿Podríamos hablar justamente ahora de una bonanza cafetera por los precios históricos?

En realidad no se puede hablar de bonanza cafetera, lo que sí se puede hablar es de unos precios remunerativos para esta actividad. Bonanza es cuando los beneficiarios se enriquecen y les cambia la vida.

(Lea: Del abono al banano, así es el comercio con Ucrania y Rusia). 

Entonces no podemos hablar de bonanza, porque la mayoría de los productores, hablamos del 95% son de hasta cinco hectáreas, es decir son productores pequeños, y cuando uno es pequeño por más que se le pague muy bien, por el volumen producido, los ingresos van a ser satisfactorios pero en realidad tienen esa gran limitación, del área productiva.

¿En qué invertir estos recursos de un precio remunerativo?

Teniendo en cuenta que esta es una agricultora familiar lo primero que hacen es reinvertir en sus cafetales, que es una respuesta razonable, renovar y fertilizar. Por otro lado, la mayoría son familias son de un nivel socioeconómico modesto y más o menos el 75% necesitan hacer mejoramientos en su vivienda, muchos caficultores deberían hacer una mejora en adquirir una estufa, porque gran parte de estos cocinan con carbón y leña.

PORTAFOLIO

Destacados

  • NEGOCIOS
  • TENDENCIAS
  • MIS FINANZAS
  • OPINIÓN
Siga bajando para encontrar más contenido