Industria automotriz global, ante su punto de inflexión

Alianzas, fusiones de fabricantes, avances tecnológicos, presión ambiental o menores ventas están cimentando las bases para transformar este sector.

Automotriz

La automatización y nuevas tecnologías son una de las principales presiones que está sufriendo el sector en la actualidad, lo que está dirigiendo el cambio.

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Portafolio
julio 11 de 2019 - 10:29 p.m.
2019-07-11

En apenas un mes, la industria automotriz ha sido protagonista de dos noticias que habrían sido impensables hace décadas: Renault estuvo a punto de fusionarse con Fiat Chrysler (FCA), lo que habría creado un conglomerado de muchas de las principales marcas del mundo, y ayer se supo que Ford y Volkswagen están más cerca de ampliar su alianza actual.

La primera no se concretó y la segunda está a la espera de confirmación, pero son un nuevo reflejo de la realidad de la industria: únete o muere.

(Ventas de vehículos crecerán 5,1% en 2018 y 9,6% en 2019). 

Esta, en los últimos años ha estado más clara que nunca tras verse la alianza entre Renault, Nissan y Mitsubishi, la asociación entre dos grandes enemigos como Daimler (Mercedes) y BMW a principio de 2019, los pactos de Toyota primero con Mazda y luego con Suzuki, y otras más exóticas como la de Audi y Amazon, Toyota con Uber y Volvo, GM y Honda con Cruise, o Apple con Volkswagen, las cuales han hecho que las marcas estén mucho más cerca.

“Lograr mejores costos de producción e incrementar la productividad generan la mayoría de los cambios actuales que se observan en la industria global”, explica Tom Fullerton, profesor de economía de la Universidad de Texas.

(Industria automotriz de EE. UU. sale a la calle a vender sus autos). 


Y es que el sector automotor está, según los analistas, ante grandes desafíos que moldearán su futuro. “La innovación tecnológica con la electrificación y digitalización del transporte han llegado a un punto de inflexión en la movilidad a nivel mundial”, resalta Oliverio García, presidente de Andemos. “Tanto empresas tradicionales como de otros sectores están invirtiendo billones de dólares en vehículos y servicios con un alto contenido de innovación y que están revolucionando el transporte”.

Las nuevas tecnologías, de hecho, pueden ser el mayor de los desafíos que se le presentan al sector. De acuerdo con Erik Gordon, profesor de la escuela de negocios Ross, de la Universidad de Michigan, “la industria pasará por dos cambios: el primero es un tecnológico, desde la combustión hasta los sistemas de propulsión eléctrica. Ese será la mayor transformación tecnológica que el sector ha hecho. El segundo es en el mercado, que reducirá la proporción de automóviles privados e individuales y aumentará la que se comparte, lo que reducirá la cantidad de ventas y los atributos que incluyan”.

Este último es, precisamente, otro de los retos. De acuerdo con los datos, el 2018 marcó la primera caída internacional en ventas de automóviles desde el 2009, lo que coincidió con el récord de matriculaciones de los vehículos eléctricos en el mismo ejercicio, que alcanzó 1,26 millones.

Sin embargo, los expertos también dejan claro que a pesar de los cambios que se están dando ahora mismo, el modelo del mercado no se ajustará de la noche a la mañana.

Según Fullerton, “la industria siempre ha estado en evolución, pero a menos que suban de manera desenfrenada los precios de los hidrocarburos, los motores de combustión predominarán este sector durante varias décadas”.

TEMA AMBIENTAL 

Seguramente, el otro gran tema que moldeará el futuro de la industria sea la mayor presión ambiental de la actualidad. Decenas de países y ciudades han establecido, entre 2020 y 2040, la prohibición de los motores de combustión, lo que está acelerando los planes por buscar alternativas menos contaminantes.

“Debido al aumento de la población y las mayores distancias logradas, el transporte ha venido aumentando su consumo de energía y sus emisiones, que representan más del 25% del CO2 global y se espera que esta cifra aumente al 50% para 2030, de ahí la importancia de establecer objetivos de reducción, donde los vehículos eléctricos juegan un papel protagónico”, asegura García.

Y esta es una situación que no se aleja de Colombia. “Los costos en la salud asociados a la degradación del aire ascienden a $15,4 billones, asociados a 10.527 muertes y 67,8 millones de síntomas. Lo preocupante es que en 2010 el gasto era $5,7 billones, es decir, en cinco años se ha triplicado”, concluye García.

COMERCIO, AL  ACECHO

Falta que se confirme si realmente se dará una guerra comercial en el sector automotor, al estilo de la pelea tecnológica entre Estados Unidos y China, pero si se llega a dar será un gran impacto para la industria mundial.

Si Donald Trump cumple con su amenaza e impone aranceles a las importaciones de carros europeos y japoneses, dará un golpe grave al corazón del sector en dos de las zonas líderes, lo que pondría en jaque la supervivencia de marcas como Mercedes, BMW, Toyota o Volkswagen, algunos de los mayores fabricantes.

Rubén López Pérez

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