La Bonne Cuisine, nueva marca incluyente y gourmet

Producen y comercializan hummus, pesto y sopas naturales en grandes cadenas.

Peter Meek y Carolina Cadavid

Peter Meek y Carolina Cadavid, los fundadores de la marca.

Cortesía

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Portafolio
noviembre 06 de 2019 - 10:00 p.m.
2019-11-06

Peter Meek, ingeniero de Nueva Zelanda, y su esposa Carolina Cadavid, colombiana y con estudios en humanidades, han unido fuerzas para hacer empresa y desarrollar en Colombia La Bonne Cuisine.

Hummus y pestos de diferentes presentaciones, así como sopas naturales de tomate, auyama y espinaca integran el portafolio de la marca de alimentos preparados.
Con un perfil gourmet, apunta a ser incluyente porque quiere llegar a todos aquellos que están interesados en disfrutar de la buena mesa con un producto saludable.

Por eso, explica Carolina Cadavid, el interés de llegar a sitios especializados en comida natural y artesanal como Suna y Fit Market, pero también a las cadenas Carulla y D1, cada una con distintos perfiles de clientes.

Esta estrategia de distribución muestra cómo los productos apuntan a ser incluyentes y a precios favorables para los consumidores, agrega. La marca adopta el lema “La magia de la unión”, explicaron.

Siendo así, todo lo que produce se centra en ser atractivo para todos: los vegetarianos, los que no toleran el gluten y los que prefieren los sabores caseros y frescos.

La recetas de los productos surgieron del padre de Peter Meek, que en Nueva Zelanda tuvo por tres décadas una exitosa empresa que se dedicaba a la elaboración y comercialización de hummus, la cual decidió vender.

Cuando la pareja llegó a Colombia empezó la producción en casa de este producto y luego de vender a amigos y familiares, los empresarios se dieron cuenta de que era viable montar este negocio en Colombia.

Fue así como en el 2017 decidieron montar una pequeña fábrica, de apenas 35 metros cuadrados, en donde los dos empresarios elaboraban el producto y lo entregaban por pedidos.

Luego, Peter Meek y Carolina Cadavid decidieron tocar las puertas de las grandes cadenas, donde encontraron receptividad para codificar sus productos. Sin embargo, tenían que proceder a cumplir con los permisos sanitarios del Invima que le permitieran a La Bonne Cuisine estar en esas tiendas.

La expansión de su negocio y la exigencia para cumplir a los nuevos clientes, también llevo a la empresa a montar una planta más grande en el barrio 12 de octubre, en Bogotá. Allí produce 17.000 unidades al mes de las 8 referencias de productos que tiene en el mercado.

El desarrollo de nuevos canales de comercialización, hace prever que La Bonne Cuisine tendrán un buen cierre de año.

Los empresarios estiman que en el 2019 las ventas serán tres veces mayores que las que obtuvieron en el 2018. No se descarta que con el paso del tiempo amplíe su oferta, teniendo en cuenta que las necesidades de comida saludable y fácil de consumir es una prioridad en la vida cotidiana, dice Carolina Cadavid.

En el plan de negocios de la marca también está la posibilidad de vender la empresa.

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