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Los mineros que dejaron de creer que había que beber para ‘hallar’ oro

Quienes se han formalizado dicen que la vida les ha mejorado. Las mujeres, por su parte, están ganando protagonismo.

Antioquia Gold

Antioquia Gold, una de las minas formalizadas vinculadas a la GCG.

Archivo particular

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Portafolio
septiembre 24 de 2021 - 09:14 a. m.
2021-09-24

Pensar en Segovia, un municipio ubicado en el nordeste de Antioquia, es pensar en minería, en la aurífera (relacionada con oro). Todo allí gira en torno a esa actividad productiva.

Lo que mueve la economía es la minería, la mayoría de los negocios tienen alguna relación con el tema. Sus habitantes se dedican al oficio y los que no, tienen, por lo menos, un papá, una mamá, un tío, una tía, un hermano, una hermana, un primo, una prima, un amigo, una amiga, una pareja que sí.

Segovia y la minería son siameses. Están pegados en sus entrañas. Literal.

Los mineros informales, además, tienen una especie de mantra: ‘Hay que gastarse el dinero en alcohol o la mina no dará más oro’.

Muchos están seguros de eso. Por eso, lo aplican al pie de la letra: sacan el mineral, lo procesan, lo ‘convierten’ en dinero y a beber. Cuando se acaba (el trago por falta de dinero) vuelven al socavón. El círculo vuelve a empezar.

Otros, sin embargo, dejaron de ‘creer’ en ese mito, en parte por la decisión que tomaron de formalizarse en el oficio, lo cual les abrió las puertas a más pedagogía y a formarse en aspectos como las finanzas personales, el cuidado del medio ambiente, la necesidad de seguridad en las labores.

Es verdad. Muchos dicen que hay que gastarse la platica tomando. Que, si no es así, la mina se secará y no dará más oro. Pero eso es pura paja. Son solo excusas para gastarse lo que ganan”, contó Pedro Pablo Carrillo, jefe de producción y desarrollo en la mina Antioquia Gold, la cual se formalizó por intermedio de la compañía Gran Colombia Gold (GCG), que se ha encargado de liderar ese proceso en la región.

Pedro Pablo empezó en la minería hace muchos años, cuando era un niño. “Tengo más de 35 años en esto, es a lo que todos se dedican en Segovia”.

Estuvo mucho tiempo en la minería informal, en la ilegal, y sí, también despilfarró sus pesos…

Me gastaba la plata rápido y tenía problemas en la casa por eso”.

Minero de Segovia

Pedro Pablo lleva más de 35 años en la minería.

Archivo particular

Tiene tres hijas. A dos de ellas las sacó de Segovia: “Las mande a Medellín a que estudiaran y ya son profesionales. Si se hubieran quedado en el pueblo se habrían metido por ahí con cualquier minero y estarían en la casa criando hijos”.

‘¿Y la tercera de sus hijas qué?’, se le preguntó. “Ah, ella sí se dedica a la minería. Es la ‘oveja negra’ de la familia (comentó entre risas), pero sabe cómo son las cosas y no se la deja montar de nadie”, respondió.

Pedro Pablo decidió formalizarse y entró a trabajar en Antioquia Gold. Para él, ha sido algo bueno: “He aprendido a cuidar el dinero que me gano, también a ser más responsable con el medio ambiente. Hay muchos que siguen en la informalidad que se burlan, pero deberían organizarse, eso es muy bueno”.

LA FORMALIZACIÓN

Antioquia Gold es una de las pequeñas minas que tiene contrato de operación con la GCG en Segovia.

Arturo Sosa Cortés

Arturo Sosa Cortés, gerente y representante legal de Antioquia Gold.

Archivo particular

En total, son 61 pequeñas minas las que trabajan con la compañías y 2.500 personas.

Nació hace 2 años y desde que empezó operaciones lo hizo totalmente formalizada. Inicio con 15 trabajadores y, actualmente, tiene 52. La meta es llegar a 100.

Laboramos la minería mecanizada. Nos sostenemos con un vaciado, ripio, todavía no con vetas (donde está el oro), pero estamos produciendo 350 toneladas mensuales, con un tenor de 6 a 8 gramos de mineral aurífero por tonelada”, dijo Arturo Sosa Cortés, gerente y representante legal de Antioquia Gold.

Sobre la formalización, se mostró totalmente a favor.

“Hay que ser responsables. Formalizándonos tenemos buenos manejos, somos sostenibles con el medio ambiente, estamos en la legalidad y podemos generar empleo, regalías, y aportar”.

Con quienes desarrollan la actividad de manera ilegal se mostró crítico.

“La minería en Segovia siempre ha sido informal, ancestral y tradicional. El minero ha sido renuente a la formalización, pero con la informalidad se transgreden normas, no hay responsabilidad social y ambiental”.

En cuanto a la relación laboral con la GCG, explicó que tienen la obligación de enviar el material a la planta María Dama, en la que la compañía procesa su material y el de las pequeñas minas con las que tiene relación, y que los liquidan con base a los tenores (gramos de oro por tonelada) que manejan.

Hemos tratado de cumplir y responder muy responsablemente. Hasta el momento, todo ha marchado con transparencia”.

LA FIGURA FEMENINA

En un mundo que se ha relacionado históricamente con los hombres, las mujeres han ido ganando terreno poco a poco.

Por ejemplo, en Antioquia Gold hay 4 mujeres en tareas operativas y 3 en administrativas. Una de ellas es Marta, quien trabajaba en repostería, pero se metió en la minería.

Antioquia Gold

Marta, en sus labores de operaría en Antioquia Gold.

Archivo particular

“Me pagan mejor aquí y además tengo seguridad social. Me gusta más estar en la mina”, dijo, y recordó que los tiempos que ella vive son mejores que los de su papá.

Cuando mi papá era minero no había control de nada, con la formalidad uno se siente más seguro”.

Lorena Álvarez es otra mujer que se destaca.
Es la representante legal de Los Guayabales y una de las poquísimas, por no decir la única mujer, con ese puesto en la región. Su mina también trabaja con la GCG.

Lorena Álvarez

Lorena Álvarez, representante legal de la mina Los Guayabales, en Segovia.

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“Es complicado, pero he recibido el apoyo de las personas con las que trabajo. Me dieron el voto de confianza y estoy trabajando duro”.

Y mostró su total afinidad con la formalización. “Nosotros somos nuevos y empezamos de cero siendo legales. En el equipo hay personas que trabajaron en la informalidad y dicen que están muy contentos, que es muy diferente”.

Lorena, al igual que Pedro Pablo, Arturo y Marta, hizo un llamado a quienes siguen en la informalidad para que se ‘conviertan’.

“Es atractivo para todo tipo de individuo. Da tranquilidad, paz, no se tiene que estar escondiendo uno”, cerró.

CAMILO HERNÁNDEZ M.
Portafolio.co

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