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Empresas

Lo bueno, lo malo y lo feo que dejan las opa sobre el GEA

Entres las lecciones aprendidas están la educación financiera para conocer formas de comprar empresas y aprender a trabajar con socios no esperados.

Nutresa

Aunque el Grupo Gilinski no logró tomar el control de Nutresa, se trató de buen negocio ya que controlaría el 27% de la propiedad. 

Archivo particular

POR:
Portafolio
enero 16 de 2022 - 08:56 p. m.
2022-01-16

Las ofertas públicas de adquisición (opa) que el Grupo Gilinski adelantó sobre Nutresa y Grupo Sura, dos de los pilares del Grupo Empresarial Antioqueño (GEA), han dejado en la opinión pública la sensación de que se trata una confrontación entre empresarios colombianos que hace algo más de dos décadas ya se habían enfrentado por la propiedad de Bancolombia.

(Cómo quedaría la junta de Nutresa con la entrada de Gilinski). 

Los compradores lograron hacerse al 27,69% de Nutresa, tras haber buscado, con un socio de Abu Dhabi, quedarse con al menos el 50,1% y con el 25,25% de Grupo Sura aunque ahora aspiran, tras el lanzamiento de una nueva opa, comprar entre el 5 y el 6,25% adicional.

Pero el ambiente confrontacional que se vio en medio de estas operaciones, con medidas, anuncios y hasta reclamaciones ante diferentes superintendencias, así como respuestas sorpresivas de su contraparte, también está dejando cosas buenas y malas para el mercado, los inversionistas y la opinión pública.

Para Julián Benavides, jefe de Departamento de Estudios Contables y Financieros de la Universidad Icesi de Cali, algo bueno que dejaron las opa fue una rentabilidad inesperada que aprovecharon los accionistas minoritarios, incluidos los fondos de pensiones, pues las acciones colombianas arrastran con una década de mediocres resultados.

(La ‘jugada’ de Nutresa para dificultar ingreso de Gilinski a la junta). 

Señala que para el mercado puede haber algo malo en el sentido de que la bursatilidad de las dos acciones va a caer por la mayor concentración que habrá con menos socios propietarios y la caída de la liquidez.

Benavides considera que esto podría tener un efecto, que podría calificarse como “feo”, si una o las dos empresas las sacan de la Bolsa como pasó con Bavaria, tras su venta a una multinacional.

El académico plantea que el GEA en su estrategia podría haber estado considerando tener un socio, pero nunca con el que tuvo problemas en el pasado y “deberán estar pensando que les toca convivir con él”. “Es una pelea en la que los contrincantes no terminan separados, sino juntos”, indica.

Para Gilinski, aunque no logró tomar el control de Nutresa, fue un buen negocio hacerse a más del 27% de propiedad, dijo una fuente próxima a esa familia.

Benavides dice que para el mercado las opa no son malas perse, lo que sucede es que por la poca profundidad que arrastra, son novedosas y pueden generar mayor iliquidez.

Otro elemento bueno que el académico resalta es la educación financiera que esto genera en la opinión pública, pues la gente comienza a interesarse en estas alternativas para la valoración y compra de compañías. “Si esto genera más alternativas de inversión y para darle más bursatilidad al mercado sería positivo”, dice.

(Opa de Gilinski generarán cambios en estrategia empresarial del GEA). 

Adicionalmente, otro elemento positivo hacia el futuro que se puede dar es que el hecho que empresarios muy diferentes entre sí sean socios en una compañía puede ser una fuente de aprendizaje.

Daniela Triana, especialista en renta variable de Acciones & Valores asegura que, al menos momentáneamente, algo bueno ha sido la valorización del mercado.

Otro elemento es que cuando se desembolsen los $7,8 billones, buena parte de los recursos deberán ser reinvertidos, “ojalá en otras acciones” pues especialmente los fondos de pensiones deben rebalancear sus inversiones en otros títulos y donde vean potencial como GEB, Ecopetrol o Bancolombia.

Para la sociedad, considera, las opa dejan claro que los inversionistas y la ciudadanía se han dado cuenta que las acciones de las empresas en bolsa están baratas y la gran mayoría de los activos en el mercado son buenos. “No es impulsar la compra porque sí, sino que es real, los emisores hacen buena una buena gestión”, pero se necesitan más inversionistas y empresas en donde poner los recursos.

Para César Tamayo, decano de Economía y Finanzas de la Universidad Eafit, es bueno que en el mercado haya más opa y ojalá más acordadas que hostiles o sin aviso, pues esto muestra que hay posibilidades de generar más valor en las empresas.

Advierte que cuando las valoraciones están en puntos bajos los directivos no pueden quedar lamentándose de que no se puede hacer nada para añadir valor.

Dice que las compañías en otros países utilizan mecanismos como la recompra de acciones cuando los valores difieren de sus valores fundamentales y reitera que otra lección positiva es que se ve que es posible encontrar una sociedad entre un local y un extranjero para hacer inversiones valiosas y rentables.

Además, las opa le inyectan liquidez al mercado y si las compañías se mantienen, los fondos pueden seguir invirtiendo “ojalá que sea en Colombia”, dice.

Señala que la educación financiera que dejan estas operaciones es muy positivo. “Esto le dio un aire de película de suspenso a un tema técnico y aburrido, y hay que romper esa extrañeza y apatía para tener más gente participando en el mercado de valores. Esto puso el reflector en los participantes del mercado, la bolsa, y en quienes teníamos la labor de hacer pedagogía”, finaliza Tamayo.

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