Parálisis petrolera en Caquetá deja pérdidas millonarias

Por amenazas de las Farc, la multinacional Emerald no saca crudo en esta región desde hace cuatro meses.

Emerald Energy

Archivo Portafolio.co

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julio 10 de 2012 - 02:13 p.m.
2012-07-10

Adicionalmente, no se ven soluciones a corto plazo y hoy hay más de 100 familias afectadas.

La última vez que se transportó crudo desde esa región fue el 12 de marzo pasado, cuando en el ataque número 25 por parte de las Farc contra las caravanas de camiones de la Emerald Energy, que sacan el crudo de la región, fue asesinado el conductor Luis Carlos Rodríguez, de 22 años.

Ese día, la multinacional, dueña de la concesión para extraer petróleo desde el año 2009 en la inspección de Los Pozos norte del Caquetá suspendió operaciones.

“No podíamos seguir exponiendo las vidas de estas personas y pese a los esfuerzos del Ejército, las garantías no estaban dadas”, asegura la gerencia para Colombia de Emerald Energy, que desde un principio se negó a pagar las extorsiones de la guerrilla.

Según la multinacional, el potencial de producción en esta región es de 3.120 barriles por día, que dejan el 6,5 por ciento para regalías. En la actualidad, allí no se produce nada.

Los 187 kilómetros que separan al Pozo Capella 1, en el municipio de San Vicente del Caguán de Florencia (capital del departamento), se habían convertido en el objetivo de la Columna Móvil Teófilo Forero de las Farc, que golpeó continuamente las caravanas petroleras, incluso pese a las escoltas blindadas puestas por el Ejército.

Rapientrega y Coorpoamazonía son las dos cooperativas de transportadores que fueron creadas exclusivamente por los conductores para movilizar el crudo de la Emerad pero que están paralizadas. Hoy, hay 95 conductores, muchos de ellos con deudas millonarias, y sus familias afectadas.

“La cooperativa de nosotros dejó de recibir unos 500 millones de pesos en estos cuatro meses; de ahí comían las 50 familias de conductores, más unos ocho empleados de la oficina y unos 30 empleados más indirectos entre mecánicos, proveedores y alimentación. Ahora tenemos todo quieto”, asegura Armando Triviño, Gerente de Rapientrega.

Pese a que las pérdidas son millonarias, las autoridades departamentales y la multinacional aún no definen estrategias claras de seguridad y no hay una fecha definida para restablecer el transporte de crudo en la región.

“Confiamos en que antes de que termine este año volvamos a tener este rubro para el departamento. Antes que incluso las propias regalías, el petróleo le aporta trabajo a muchas familias caqueteñas, y habíamos exigido a la multinacional que el trabajo fuera otorgado a la gente de nuestra región”, le dijo a Portafolio.co, Víctor Isidro Ramírez, Gobernador del Caquetá.

Según el Ejército, en los próximos meses se doblará la seguridad de la Emerald en esta región. “Ya hay hombres del Batallón Rincón Quiñones entrenándose en el departamento exclusivamente para la protección al transporte de crudo. Y esperamos que el próximo año se inaugure el nuevo Batallón de Ingenieros número 19, que ya tiene el visto bueno del presidente”, afirmo el General Fabricio Cabrera, comandante de la Brigada 12 del Ejército.

Este Batallón Energético, que tendría como sede el municipio de Puerto Rico (el punto donde las Farc ejecutaron la mayoría de ataques), estaría conformado por cuatro compañías de soldados regulares y dos de soldados profesionales, que se sumarían a los cuatro pelotones con tanquetas blindadas del grupo meteoro, responsable hasta ahora de la seguridad del ‘oro negro’ en Caquetá.

Edilberto Ramón Endo, gerente de Coorpoamazonía, la otra cooperativa afectada, ve con desconfianza un hermetismo por parte de Emerald que, según él, no da seguridad sobre el futuro del negocio de transporte de crudo en la región.

“No hemos tenido una reunión seria con Emerald, y para nosotros las pérdidas superan los 300 millones de pesos, y la mayoría de nuestros asociados han asumido deudas de hasta 800 millones de pesos para tener un camión”, afirma.

Movilizar un camión cargado con 110 barriles de crudo tiene un costo de dos millones de pesos, dinero que hace 120 días no reciben los conductores.

Y pese a las amenazas, los conductores de los camiones cisterna saben que el transporte mejor pagado en Caquetá es el de crudo. 

La multinacional petrolera asegura que a pesar de los ataques, no se va de la región.

Según el Ejército, la guerra de las Farc contra la Emerald fue autorizada por el propio Joaquín Gómez, jefe del Bloque Sur, ante la negativa de la multinacional de pagar extorsiones.

Pero esta incertidumbre sobre el futuro del petróleo en Caquetá preocupa aún más a las autoridades departamentales. “Aquí, además, hay otras empresas que ya están haciendo sísmica y primeras perforaciones en el municipio de Cartagena del Chairá y en el sur del departamento”, concluye la Gobernación.

JOHN MONTAÑO

CORRESPONSAL HUILA- CAQUETÁ

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