Producto y no precio, estrategia de textileros en EE. UU.

Empresarios tienen claro que se debe entrar a un nicho específico, para luego expandir sus negocios.

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junio 29 de 2012 - 12:11 a.m.
2012-06-29

En un mercado de más de 309 millones de habitantes para el 2010, según el Banco Mundial, donde abundan miles de marcas y, por supuesto, una gran competencia en materia de tarifas, los empresarios del sector textil que asisten a la semana de Colombia en Nueva York, organizada por Proexport, tienen claro cómo aprovecharán las oportunidades del Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos.

Tras visitar tres tiendas de moda y un supermercado, la conclusión de varios empresarios consultados es que a este mercado no hay que llegar con gangas para competirles a las firmas chinas y de otros países, sino con un desarrollo integral de productos, que en el lenguaje del sector se conoce como ‘paquete completo’. Frases como ‘la estrategia no es por precio sino por producto’; ‘aquí hay que ser muy agresivo con el color’ o ‘somos una pequeña empresa en un gran mercado’, resumen la conclusión de las firmas colombianas: hay que diferenciarse para cautivar a los consumidores de todas partes del mundo y allí la creatividad y el ingenio nacional son las mejores herramientas.

Gustavo Mariño, representante de la firma Historia de Moda, señaló que si bien es un mercado difícil y competitivo, los textileros tienen capacidad, fuerza, diseño, color, moda y sobre todo ganas de hacer las cosas.

Por su parte, Andrés Uribe, de la firma Concepto de Diseño, explicó que lo más complejo es conocer este mercado, donde las tallas son diferentes y los gustos son muy variados.

Y no es para menos, pues solo en Nueva York, donde confluyen todas las tendencias, hay más de 8,5 millones de habitantes, cifra que salta hasta las 22 millones de personas contando toda el área metropolitana, es decir, los suburbios cercanos.

Sandra Baquero, diseñadora colombiana, quien actualmente trabaja con la tienda Modalistas para lanzar sus colecciones, ratifica que copiar no es la solución para triunfar, sino que hay concentrarse en aprender el idioma e identificar las necesidades del consumidor.

Ómar G. Ahumada

Enviado Especial

NUEVA YORK.

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