Tensión de los ‘últimos en abrir’ por protocolos distantes a negocios

Empresas de actividades como cines y bares cuestionan condiciones para su reactivación.

Bares

Los bares esperan un cambio de normatividad que les permita la venta de licor, bajo premisas de consumo moderado.

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Portafolio
agosto 23 de 2020 - 08:35 p. m.
2020-08-23

Los días que vienen serán tensos para los empresarios de los sectores económicos que se han denominado ‘los últimos en abrir’ porque buscarán con las autoridades mejorar las condiciones para reactivar sus negocios, tras casi seis meses de cierre.

(Gobierno da vía libre a reapertura de bares, sin venta de licor). 

Los dueños de bares y cines, así como empresarios del sector aéreo y de los gimnasios expresan inconformidad por las reglas que les han fijado para la reapertura porque consideran que no consultan la realidad de sus negocios y no aportan a su recuperación, aunque reconocen que empezar a operar es un avance.

Creen que temas como el de los aforos no dejan que los negocios fluyan. En los bares, por ejemplo, el licor constituye el 95% de los ingresos y la norma les permite abrir, pero sin poder ofrecer estas bebidas. Los empresarios solicitan que el Gobierno cambie lo dispuesto sobre la materia en el Decreto 1076, que dicta normas sobre la emergencia sanitaria, vigente hasta el 31 de agosto, dice Adriana Plata, directora ejecutiva de Asobares.

(¿Qué puede replicar Colombia de Europa para la reactivación de bares?). 


Allí se ordena “a los alcaldes y gobernadores que en el marco de sus competencias constitucionales y legales prohíban, dentro de su circunscripción territorial, el consumo de bebidas embriagantes en espacios abiertos y establecimientos de comercio”.

Tato Ospina, quien con otros socios maneja bares y restaurantes en la Zona Rosa de Bogotá, sostiene que es valioso que esté sobre la mesa la reapertura, pero agrega que hay confianza en que la norma cambie, con el fin de que se permita la venta de bebidas alcohólicas, bajo parámetros de moderación y consumo responsable.

De no hacerlo, se corre el riesgo de que se abra la puerta de la ilegalidad, advierte Ospina. Preocupaciones también han asistido a los dueños de los restaurantes, quienes la semana pasada cuestionaron que las pruebas pilotos en Bogotá se limitaran a espacios a cielo abierto. Sin embargo, ya empezaron a trabajar con la administración sobre cómo, por ejemplo, las plazoletas de comida participan en estas pruebas.

CINE Y GIMNASIOS

Otra actividad que no está conforme con los protocolos es la de los cines. La Asociación Colombiana de Cine, Acocine, que reúne a las cadenas dice en una carta al Ministro de Salud, Fernando Ruíz, que van en contravía de la reactivación. Hay varios reparos.

Pablo Umaña, gerente de la cadena Cinemark, explica que a la industria le quitan la posibilidad de recibir el 50% de los ingresos, que es lo que representa en su caso la venta de alimentos y bebidas. Y, agrega, que apenas se permite el 20% de uso de la capacidad de la sala. Eso, dice el empresario, quiere decir que “pretende el gobierno que el sector pueda sobrevivir operando al 10% de su capacidad”.

Además, desde Acocine se cuestionan que se pida que puertas y ventanas permanezcan abiertas para asegurar ventilación natural cuando en este tipo de escenarios el aire esté en un proceso de renovación cada 15 minutos.

Los gimnasios también tienen preocupaciones. Gigliola Aycardi, vicepresidenta ejecutiva de Bodytech señala que ahora con las reaperturas la marca cumple con todos los protocolos exigidos para poder operar y demostrar que sus sedes no son sitios de propagación del virus sino todo lo contrario, y allí las personas van a mejorar su salud física y mental.

Agrega que con relación al aforo “estamos cumpliendo con las 50 personas en Pereira, que es la única sede que tenemos abierta, pese a que como negocio no es rentable. “Esperamos que este esquema se flexibilice, pues nuestras sedes tienen entre 2.000 y 3.000 metros cuadrados, lo que significa que cada persona tiene 50 metros para hacer su ejercicio, que es 25 veces más a lo recomendado por la OMS, medida que consideramos exagerada”, planteó a Portafolio.

VUELOS AÉREOS

Pese a que el 21 de julio se inició la primera ruta piloto comercial entre Bucaramanga y Cúcuta, y que desde la semana pasada se diera autorización a otras 15 rutas desde Bogotá, la condición de hacer el seguimiento a la salud de los pasajeros luego de cada vuelo ha sido uno de los reparos de las aerolíneas. Esa debe ser una función del Estado porque es quien tiene los registros técnicos para hacerlo y los recursos humanos para analizar los resultados. Si ese es un requisito, pues nos tocará hacerlo, pero en un análisis normal y razonable de funciones pues naturalmente que debe ser el Estado quien lo haga”, según Alfonso Ávila, presidente de Easyfly.

Frente a la medida de que los pasajeros deben tomarse una prueba de covid antes del vuelo en la ruta entre Rionegro y San Andrés, Félix Antelo, presidente de Viva Air anotó que “eso es inviable desde el punto de vista operacional, y desde el punto de vista comercial tiene un costo significativo. Además, hacerse una prueba es bastante más caro que el precio del pasaje”.

TEATROS Y PELUQUERíAS

Con la luz verde de los pilotos para teatro y cine, en el caso de las artes escénicas, prefieren no adelantarse a la gradualidad y apuntar a la virtualidad. “Nos abstenemos a abrir al público a pesar de la posibilidad porque le vemos un mayor sentido a la gradualidad. No creo que debamos lanzarnos apresuradamente, porque implicaría por ejemplo que, si tengo un aforo del 50%, que en nuestro caso son 500 personas, para un espectáculo a las 7 p.m., sin generar aglomeración un sector del público debería llegar a las 5p.m. ”, explicó Paulo Sánchez, gerente del Teatro Colsubsidio.

En el caso de los salones de belleza, que han tenido más tiempo de aplicación de los protocolos, un problema está en el miedo de los clientes a ir a estos lugares. John Navas, propietario de John Navas Studio considera que el aforo es de menos del 35%, con una afectación en la facturación, pues está 30% por debajo frente a un mes normal. “Necesitamos que se haga una reactivación efectiva a la economía, no pueden ser tres días a la semana. Además, muchos estilistas hacen domicilios, pero allí el riesgo sanitario es más alto”, apuntó.

Mientras algunos sectores presentan sus reparos, los parques de diversiones acaban de ser notificados de que se les aprueban los protocolos y hay expectativas también sobre las disposiciones que rijan para las iglesias, por ejemplo.

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