‘Nos enfocaremos en ciudades inteligentes, 5G y corrupción’

Este año el centro para la cuarta revolución industrial desarrolló planes para el uso de ‘blockchain’ en cadenas de suministros, entre otros.

Agostihno Almeida

Agostihno Almeida, director del centro afiliado al Foro Económico Mundial para la Cuarta Revolución Industrial-C4IR.CO hizo un balance del 2019.

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diciembre 17 de 2019 - 10:02 p. m.
2019-12-17

En abril surgió la idea que vería la luz e iniciaría en agosto, Colombia tendría un centro afiliado al Foro Económico Mundial para la Cuarta Revolución Industrial. Agostihno Almeida, que ha sido el director del mismo explica en que se ha concentrado el esfuerzo de estos cuatro meses y lo que vendrá para el 2020.

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“En 2019 estamos enfocados en desarrollar unos primeros proyectos para este año, pero también pensando en el 2020, hemos hecho esto pensando en los grandes retos de América Latina en el desarrollo sostenible, para trazar así un camino en pro de fortalecer las capacidades de la región y sacarle el mayor beneficio a tecnologías que están cambiando la sociedad”, señaló el directivo.

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El equipo conformado por 18 personas ha resultado un completo desafío porque son puestos de trabajo que requieren preparación y capacitación especifica.

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“Nosotros hicimos un análisis de tendencias tecnológicas a nivel mundial y ahora estamos integrando esto a inteligencia artificial, blockchain e internet de las cosas para desarrollar oportunidades y no del mercado como tal sino de hacer convergencia que baje el riesgo en la adopción de las mismas y haya una afectación en la calidad de vida de las personas”, agregó.

Según Almeida en Colombia ha demostrado una cantidad de capacidades y a nivel regional crece el impacto que se puede tener en el mundo.

“Latinoamérica tiene el 40 por ciento de la biodiversidad del planeta, en temas de huella ecológica y en potencial para agricultura y el impacto que se puede gestar es enorme, por eso debemos enfocarnos en temas como la productividad para cambiar el paradigma y sobre todo prepararnos para el cambio en educación económica por la dependencia en la extracción de materias primas”, apuntó.

Actualmente el apoyo que da el centro está en mejorar tiempo de competitividad, en mejorar la productividad, la equidad social y el fortalecimiento institucional.

“Cuando pensamos esto a nivel regional vemos que los objetivos de desarrollo sostenible son preocupaciones que todos tenemos y por eso las soluciones que estamos gestando tienen mucho que ver con los gobiernos de Costa Rica, Ecuador y entidades multilaterales que han mostrados su interés como CAF y el BID, es ahí entonces donde uno ve que el esfuerzo regional tiene todo el sentido”, indicó.

El compromiso que tiene el Gobierno Nacional con el centro y el gobierno departamental, es que los tres primeros años las ideas y proyectos que se gesten al interior se enfoque en el impacto, pero a 2020 la idea es tener respuesta a los 17 objetivos de desarrollo sostenible.

“La capacidad de medirnos en el corto plazo será con el número de proyectos que nos permitan socializar e involucrar diferentes dinámicas empresariales, privadas o públicas, no podemos medir como disminuye por ejemplo la corrupción en el país, pero si que tantas compañías incluyen o se involucran”, dijo.

LOS ACTUALES Y FUTUROS

El centro ha trabajado en varios frentes, por ejemplo está desarrollando con blockchain un piloto en la cadena de suministro del programa de alimentación escolar, allí el objetivo es mirar cómo se utiliza esa tecnología en procesos de licitaciones públicas para asegurar trazabilidad y seguridad en el proceso.

“No desarrollamos el marco normativo y las guías de buenas prácticas para su implementación, pero si estrategias que pueden replicarse en otros sectores”, explicó.

En el caso de la inteligencia artificial, también hay una solución que permite definir en cualquier empresa, cómo se toman decisiones para adquirir tecnología e implementarla en las organizaciones, teniendo en cuenta que el impacto no se limita a la propuesta de valor sino que implica un cambio en los espacios, las competencias en el personal, capacitaciones y demás.

“También tenemos un proyecto que terminamos este año que es en alianza extranjera para hacer ciudades inteligentes y lo que hacemos es tener una hoja de ruta para la adopción de tecnología y se mejore la calidad de vida de los centros urbanos y por otro lado esa adopción de la tecnología depende de la capacidad normativa que tenemos para asegurar un mayor impacto en los servicios públicos para los ciudadanos y cerrar brechas pero también bajo la lógica de la demanda y la oferta”, expuso.

Otro de los proyectos involucra al ministerio de Tecnología de Costa Rica para ver la posibilidades del 5G y también el minTIC de Colombia para hacer una radiografía del estado del país, la transferencia y el uso responsable de esta tecnología.

“Al final del día una ciudad inteligente no es aquella que tiene un sistema de transporte integrado, sino la que ofrece un acceso equitativo a las personas y ser garantes de temas de educación para todos los ciudadanos”, afirmó.

Para 2020 el otro enfoque está en la corrupción y la confianza institucional, el uso de la analítica en la transformación digital, productividad y competitividad. “Desde el marco de políticas públicas podemos asegurar el cambio y si bien al gestar las soluciones se da espacio para la normativa debe hacerse de manera tangible”, puntualizó.

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