‘Tenemos que empezar a migrar a nuevas poblaciones’

Carlos Vásquez, director de Compensar, dice que el reto para reinventar las cajas de compensación es llegar a más personas y entender lo que quieren.

Carlos Mauricio Vásquez, compensar

Carlos Mauricio Vásquez, bogotano de 49 años, quien trabaja hace 20 años en Compensar, asumió la dirección de la caja de compensación hace algunos días.

Archivo particular

POR:
Portafolio
julio 11 de 2019 - 10:39 p.m.
2019-07-11

Tiene 49 años, de los cuales 20 ha trabajado en Compensar. Hace poco asumió la dirección de la caja de compensación reemplazando a Néstor Rodríguez, quien estuvo 37 años en la compañía y aseguró que estas entidades privadas deben transformarse.

Él está de acuerdo. Es más, asegura que deben apuntarle a un nuevos públicos para ampliarse y que tienen que entenderlos antes que atenderlos.

(‘Hay que cambiar, redefinir y repensar el sistema’). 

Se trata de Carlos Mauricio Vásquez, nuevo director de Compensar, quien habló con Portafolio sobre sus aspiraciones en esta etapa que inicia.

¿Quién es Carlos Vásquez, nuevo director de Compensar?

Soy un bogotano de 49 años y creo firmemente en varias cosas: en la familia en dios, en las matemáticas y en el deporte. Pienso que lo que dan estos elementos es muy importante para poder crecer en los demás aspectos. A mí me tocó con el deporte, de pronto otros crecen con la música, con el arte, pero a mí me correspondió ese desarrollo de joven, que influyó mucho en mí. Llevo 20 años trabajando en Compensar, y lo que me ha dado como crecimiento personal es mucho más de lo que me ha podido dar como profesional.

¿Qué cambios ha visto en Compensar en esos 20 años?

Compensar tiene un ADN muy particular, porque nosotros en primera instancia aprendimos desde pequeños, como digo yo, que somos administradores de los recursos de las empresas, no somos los dueños. Aprendimos que no trabajamos por la utilidad neta o por los indicadores financieros, sino por transformar a la comunidad a la que servimos, entonces la orientación de trabajo que tenemos es distinta. Esas dos cosas, sumadas al hecho de ser muy cuidadosos con el servicio, hacen que nosotros sintamos que el proyecto de vida personal se vincula con el proyecto de vida empresarial.

Crecimos 22 años después de las otras cajas y lo hicimos con la conciencia de tener que atraer con cosas distintas de las que la competencia lo hacía, y nos funcionó, y como sirvió, lo hemos querido preservar.

¿Ha cambiado su visión de Compensar desde este nuevo cargo?

Sí. Uno se sorprende de lo grande y relevante que es Compensar. Cuando yo era subdirector de relación con el cliente, lo vivía con ellos. Sentía que nos respetan y tienen una relación especial. Ahora en la dirección lo descubro en otros grupos de interés que antes no eran de mi directa relación.

Por ejemplo el alto Gobierno, ministros, accionistas de otras empresas en donde Compensar está vinculada, con quien tenemos una relación más directa porque jamás habían sido de mi ámbito.

¿Cuáles son sus proyectos para la compañía?

En principio, hago parte de un grupo que ha venido pensando en Compensar hace 20 años. Entonces no puedo pensar muy distinto de lo que hemos creado colectivamente con el equipo de trabajo y con el anterior director. Pero creo que cuando hacen un nombramiento de este estilo sí hay que reflexionar en algunas cosas.

Por ejemplo, la transformación digital, seguir siendo relevantes en el mercado, imaginar que podemos trascender las fronteras de Bogotá a otras regiones, sencillamente porque las necesidades son las mismas y porque Compensar tiene unas buenas prácticas que puede compartir con terceros y no limitarse a su mercado local; y una última es que las personas que trabajan aquí deben poder progresar de la misma manera como a mí me dieron la oportunidad.

Su antecesor dijo que las cajas de compensación tienen el reto de reinventarse, ¿cómo hacerlo?

Comparto plenamente ese pensamiento porque siento que, no por nosotros que sí pensamos todos los días en cómo hacer las cosas distintas, sino cómo darnos cuenta de que el entorno ha entendido ese mensaje y lo acepta. Las empresas todavía siguen pensando en las cajas de compensación de una manera tradicional, cuántos subsidios dan, cómo le ayudan a la gente más pobre, hay que pagar el 4%... pero realmente detrás de eso hay muchas más cosas.

Una empresa que entienda que tiene una responsabilidad social directa y que además tiene un aliado como lo es Compensar, es una compañía que progresa de manera distinta.

Las cajas tienen una problemática fruto de la historia que han tenido en sus entornos sociales, el desempleo, la dificultad para acceder a ciertos beneficios, la salud, la educación, y esos son los ítems repetitivos de todos los años. Yo creo que la propuesta es que migremos a nuevas poblaciones que tienen necesidades diferentes, que evolucionaron, porque ya los jóvenes que están poblando los trabajos tienen una forma de pensar distinta y unas formas de acceder distintas. Es ahí donde creemos que las cajas tienen que reinventarse.

¿En qué proyectos trabaja Compensar en este momento?

Primero, en ver al afiliado de manera integral, estamos decididos a que con los servicios de caja de compensación como los de salud integrados en el mismo NIT, podamos ver a la persona integralmente y reinventar el proceso de servicio. Lo segundo es que estamos en la ola de la transformación digital, donde creemos que la caja de compensación es un vehículo perfecto porque tiene a la población afiliada, sus necesidades y las experiencias propias de servicio, que sumadas a la posibilidad de terceros que dan oferta de bienestar, puede robustecer mucho lo que los afiliados reciben de la caja.

El tercer proyecto radica en que hagamos uso de la capacidad que tenemos para llegar de manera grande a poblaciones y hagamos ejercicios de laboratorio que garanticen que eso se está cumpliendo. Estamos empezando a explorar.

¿A cuántas personas quieren llegar?

En salud queremos llegar a más de 3 millones de personas y en la caja de compensación esperamos seguir creciendo en relevancia y llegar a una población superior al millón y medio de cotizantes, que significa llegar casi a cuatro millones de ciudadanos.

¿Qué balance hace de los primeros seis meses del año y qué esperan para el segundo semestre?

Ha sido un primer semestre muy difícil porque los indicadores en general no nos han acompañado, ni de crecimiento, ni de tasa de cambio, y el pesimismo de la gente se sigue manteniendo en niveles, para nuestro gusto, muy importantes. Sentimos que hay cierto pesimismo en el ambiente, que seguramente se va a ver exacerbado por la campaña electoral en el país en el siguiente semestre, y creemos que la gente está optimista a pesar de las medidas que parecen golpear como ley de financiamiento para personas naturales y la discusión en torno a las dificultades de pensión.

Diego Vargas Riaño
En Twitter: @vardie_

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