close
close
Alejandro Martínez Villegas
Columnista

Sembrar el petróleo

Desde la perspectiva ambiental, es claro que la producción de petróleo o gas natural no genera un alto impacto ambiental.

Alejandro Martínez Villegas
POR:
Alejandro Martínez Villegas
septiembre 19 de 2022
2022-09-19 09:37 p. m.
https://www.portafolio.co/files/opinion_author_image/uploads/2021/01/26/601071bf2140e.png

Es una bendición que nuestro país cuente con recursos mineros y petroleros, con la contrapartida del deber de aprovecharlos en beneficio de las generaciones actuales y futuras. Forman parte de la riqueza natural nacional, son activos valiosos que deben ser sustituidos por otros activos que impulsen el desarrollo económico y social.

¿Cómo se logra esa sustitución de activos? Los hidrocarburos no generan desarrollo per se, de hecho su producción agota esta riqueza natural. La forma de sustituir esos activos naturales es convertirlos en renta fiscal e invertirla en infraestructura vial, férrea o portuaria, en educación y salud, parques eólicos o solares, o en lo que los gobiernos decidan, pero que sirvan para acelerar el crecimiento y bienestar de todos. Arturo Uslar Pietri lo planteó inteligentemente: Venezuela debía “sembrar el petróleo”.

Viendo la otra cara de la moneda, ¿la dependencia de un commodity es perjudicial para la economía nacional? La respuesta obvia es que claro que puede serlo, por el posible impacto en los demás sectores productivos, por la volatilidad en los precios y sus implicaciones fiscales y cambiarias. Pero el remedio está inventado: Noruega y Chile lo hicieron bien dosificando el ingreso, invirtiendo en mejorar la productividad de otros sectores, ahorrando para épocas vacas flacas.

Desde que era un joven universitario interesado en la historia económica nacional, es claro que todos los gobiernos han querido diversificar las exportaciones, impulsar las manufacturas y el sector agropecuario, etc. y es indudable que se ha avanzado mucho.

Del oro y los metales y piedras preciosas, a la quina, el añil, el caucho, el tabaco, el algodón, el café y hoy a una economía más diversa y definitivamente resiliente. Pero no por eso podemos negarnos a aprovechar los recursos petroleros so pretexto de que es dañino per se, de que es mejor no ser ‘extractivistas’. Además ese capital natural dentro de un par de décadas ya no tendrá valor. El mundo le puso la lápida a la era del petróleo y no será porque este se agote. El país que no lo haya aprovechado, lo dejará enterrado.

Desde la perspectiva ambiental, es claro que la producción de petróleo o gas natural no genera un alto impacto ambiental. Es su consumo lo que genera el impacto sin importar si es petróleo o gas nacional o importado. Por ello debemos transitar hacia una canasta energética totalmente limpia, pero no justifica que no aprovechemos nuestras reservas. Y los gases combustibles (gas natural y GLP) están llamados a jugar un papel importante en dicha transición, pero falta mucho trecho por andar cuando se trata de alinear los incentivos económicos y subsidios hoy existentes. No es coherente que tengamos ingentes sumas de dinero invertidas en subsidiar la gasolina, cuando necesitamos masificar el Gas LP (propano en cilindros) para atacar la pobreza energética de la población más vulnerable de este país. Pero no es vendiendo el sofá, sino sembrando el petróleo como impulsaremos el bienestar del país.

Alejandro Martínez Villegas 
Ex viceministro de Minas y Energía.

Destacados

  • OPINIÓN
  • NEGOCIOS
  • MIS FINANZAS
  • TENDENCIAS

Nuestros columnistas

día a día
Lunes
martes
Miércoles
jueves
viernes