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Salomón Kassin Tesone

Confrontando la maldad

Es evidente que el Estado que es víctima de estos actos atroces, tiene el derecho a la legítima defensa.

Salomón Kassin Tesone
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Salomón Kassin Tesone

Camila De Gamboa-Tapias, PhD en Filosofía de Binghamton University, (SUNY), en su ensayo publicado en la revista Colombiana de Derecho Internacional, titulado La Culpabilidad Moral de los Actos Atroces en Situaciones de Violencia Política, enfatiza la importancia que, dentro de la severidad de una ofensa, hay que incluir los métodos que se usan para ejecutarla. Señala el repudio moral que merecen las acciones terroristas, y las consecuencias que acarrea el minimizar la barbarie o justificarla como un mal menor, acusando al contradictor como la fuente de todos los males, y como único responsable de la violencia.

Centrándose en la naturaleza del mal, el libro The Atrocity Paradigm: a Theory of Evil, escrito por Claudia Card, catedrática en Filosofía de la Universidad de Wisconsin, Madison, destaca la gravedad de las acciones de los perpetradores de actos de barbarie y la culpabilidad moral de los individuos cuyas actuaciones se califican dentro de lo que se define como la maldad.

La Doctora De Gamboa, habla del efecto destructivo que tiene para una sociedad el asumir una actitud pasiva de una velada o franca indolencia frente a la atrocidad de los perpetradores y al sufrimiento de las víctimas. A ese respecto vale la pena recordar lo dicho por Albert Einstein “el mundo no será destruido por aquellos que perpetran el mal, lo destruirán aquellos que los observan sin hacer nada”.

Es evidente que el Estado (como es el caso de Israel, España, Ucrania y Colombia, para citar solo algunos de ellos), que es víctima de estos actos atroces, tiene el derecho a la legítima defensa.

Enfatizo sí, que no se puede negar el igual valor de la dignidad y el derecho a la vida de todos los seres humanos. De ahí la importancia que se da en el Derecho Internacional Humanitario, a lo que constituye proporcionalidad. Esta significa que el Estado puede utilizar tanta fuerza como requiera para enfrentar la amenaza que percibe, pero no más que ella.

Esta definición se presta a una interpretación subjetiva de lo que es o no razonable como retaliación. En Colombia, por ejemplo, vivimos la tragedia causada por el uso de ‘escudos humanos’ por quienes perpetran actos terroristas y la consecuencia de las limitaciones impuestas a las Fuerzas Militares a su retaliación.

En el proceso de extirpar la maldad, personificada en Hamás, es inevitable que Israel cometa actos que algunos juzgarán como desproporcionados. Estos ocurren como consecuencia de una guerra librada en condiciones de un conflicto absolutamente asimétrico en su cualidad moral. Ya en 1957, Golda Meir aseveró: “Podemos perdonarles (a ellos) por matar nuestros niños. No podemos perdonarles por forzarnos a matar sus niños. Solo tendremos paz (con ellos), cuando amen a sus hijos más de lo que odian a los nuestros”.

Sin más palabras, siento como propio el dolor y la tragedia que hoy, como consecuencia de las acciones terroristas y de las atrocidades efectuadas el 7 de octubre, sufren dos pueblos hermanos que son mi ancestro, el árabe y el judío.


Salomon Kassin
Banquero de inversión.

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