close

DOMINGO, 14 DE ABRIL DE 2024

Noticias económicas de Colombia y el mundo

Carlos

Nuestra Política de Tratamiento de Datos Personales ha cambiado. Conócela haciendo clic aquí.

close
Otros Columnistas

¿Emprendimiento o autoempleo?

Debemos dar al autoempleo el lugar que le corresponde en términos de reconocimiento social, políticas públicas
para su promoción. 

Otros Columnistas
POR:
Otros Columnistas

Entre los más de 8.000 millones de personas que habitan nuestro planeta, menos del 5% son empresarios que han logrado un éxito perdurable en sus negocios. Buena parte del 95% restante son empleados de esta minoría, que representa la fuerza motriz de la economía mundial.

Esa minoría suele caracterizarse por cualidades como su notable olfato para identificar oportunidades, visión de futuro, resiliencia y capacidad para la gestión del riesgo. Esto sumado a su disciplina, persistencia y habilidad para adaptarse a condiciones cambiantes del entorno.

Este conjunto de talentos (como lo prueban las cifras arriba mencionadas) es escaso y difícil de cultivar. Como consecuencia, es común que numerosas entidades académicas pretendan llenar este espacio con programas y estrategias para formar a los jóvenes en las competencias y habilidades que definen a un emprendedor.
Sin embargo, esto es fácil de decir pero difícil de lograr. Para empezar, ¿cómo vamos a formar emprendedores si los profesores y directivos universitarios no cuentan con la experiencia ni con el talento en esta área del conocimiento?

De esta forma, con notables excepciones, yo encuentro equivocado que colegios, institutos técnicos y universidades pretendan posicionarse como cunas del emprendimiento. Más aún, el énfasis en emprendimiento ofertado en muchos programas de formación bien puede constituirse en un engaño al estudiante.

Si bien es cierto que estamos hablando de una fuerza transformadora de la sociedad, muy pocos se encuentran preparados para enfrentar el desafío de una nueva empresa. La idea de iniciar un negocio puede ser atractiva para muchos, pero la realidad es que es un camino lleno de obstáculos que requiere el tipo de habilidades antes mencionadas, sumadas a la capacidad de consecución de inversionistas y el manejo de recursos humanos, entre muchas otras.

Por suerte, existe una alternativa más aterrizada y realista: el autoempleo. Esto es, la práctica de trabajar por cuenta propia, sin depender de un empleador tradicional.
Ejemplos de esto incluyen a empresas unipersonales para prestar el servicio público de pasajeros, ofrecer auditorías para equipos de gas natural residencial y diversos tipos de asesorías y consultorías.

Este esquema de trabajo tiene ventajas como la mayor independencia y flexibilidad, así como mejores oportunidades de creatividad y realización personal; todas estas con su efecto en mayor bienestar y calidad de vida. Adicionalmente, el autoempleo suele generar mayores ingresos, en comparación con personas con igual nivel de entrenamiento y experiencia.

Adicionalmente, si bien tiene sus propios riesgos y requiere la disciplina del trabajo autónomo y el conocimiento de ciertas normas tributarias y de seguridad social, el autoempleo puede ser una opción apropiada y oportuna para un país con altos niveles de subempleo e informalidad.

De esta forma, debemos dar al autoempleo el lugar que le corresponde en términos de reconocimiento social, políticas públicas para su promoción y programas académicos que lo incluyan como competencia transversal y como elemento aspiracional para nuestros jóvenes.


Eduardo Behrentz

Presidente Instituto Colombiano de Aprendizaje.

Destacados

Más Portales

cerrar pauta

Nuestros columnistas

día a día
Lunes
martes
Miércoles
jueves
viernes