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Regalías: discusiones en redes sociales

La autorización para explotar tales recursos no convierte al Estado en dueño de una parte de estos, ni lo convierte en socio.

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Causa desazón ver las reacciones del Gobierno y de algunos ‘expertos’ a la decisión de la Corte Constitucional de declarar inexequible la prohibición de deducir las regalías pagadas al Estado por las empresas mineras y petroleras, pues los argumentos de quienes están en desacuerdo con la sentencia de la Corte están muy alejados del marco constitucional y legal de las regalías.

Se argumenta que la deducción de las regalías debe prohibirse porque los recursos naturales son de propiedad del Estado y este debe quedarse con una parte de tales recursos.
Se afirma, además, que las regalías son la participación del Estado en las utilidades que se producen por la explotación de recursos naturales y que equivalen a un dividendo que no es deducible como costo en el impuesto de renta.

Lo que primero llama la atención es que a nadie sensato se le había ocurrido prohibir la deducción de las regalías, lo cual ya debería generar alguna reflexión de los detractores de la Corte.

Alegar que los recursos naturales no renovables son de propiedad del Estado es una obviedad de la cual es imposible concluir que el pago de las regalías no puede deducirse de la renta.

Las regalías son el precio que se paga por el derecho a explotar los recursos naturales no renovables o, dicho en palabras del diccionario, son “la cantidad que se paga al propietario de un derecho a cambio del permiso para ejercerlo”, y es precisamente por eso que también es obvio que las regalías constituyen un costo de producción de los recursos naturales.

La autorización para explotar tales recursos no convierte al Estado en dueño de una parte de estos, ni lo convierte en socio de la empresa minera o petrolera, así como el Estado no se vuelve socio de las compañías que pagan por el derecho a usar el espectro radioeléctrico, ni Microsoft o McDonald’s se convierten en socios de las empresas que les pagan regalías por el derecho a usar un software o una marca.

Las regalías son la contraprestación por el derecho a explotar los recursos naturales, que si bien tienen como referencia el precio de estos recursos y en el caso del petróleo pueden pagarse en especie, el único dueño de los recursos extraídos es la empresa minera o petrolera.

Si el Gobierno quiere que las afirmaciones que ha hecho sean ciertas, debe empezar por establecer contratos de joint venture o similares entre el Estado y las compañías mineras y petroleras, pero en ese caso no se puede olvidar que la base para calcular la participación de Estado es la utilidad y no el ingreso y que los socios también corren con el riesgo de las pérdidas.

Sin abandonar la sindéresis es imposible cobrar impuesto de renta sobre el monto de las regalías pagadas al Estado.

MAURICIO PIÑEROS
Socio Director de Gómez- Pinzón

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