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Andrés Barreto

Huevos 4.0

Si no garantizamos el flujo de inversión en telecomunicaciones, ciencias de la salud y minas y energía, difícilmente podremos jalonar otros sectores.

Andrés Barreto
POR:
Andrés Barreto
septiembre 27 de 2022
2022-09-27 07:44 p. m.
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La innovación es un asunto que va más allá de la creación de un ambiente propicio para el desarrollo de nuevas tecnologías, patentes de invención y desarrollos.

Sin duda el rol del Estado es determinante para que el ambiente regulatorio, de ciencia y tecnología, las inversiones y las posibilidades detonen en un círculo virtuoso que incluya a la empresa, la universidad y al individuo.

Es usual tratar de caer en el lugar común de asignar responsabilidades a uno de los actores sin entender que la innovación debe tener una mirada plural, holística y una participación colectiva en donde quizás el actor más relevante es el Estado, sobre todo en los países en vía de desarrollo.

Sin un ambiente competitivo, sin estabilidad jurídica, sin incentivos, difícilmente se darán nuevos desarrollos, y la implementación de tecnologías ya existentes sufrirá rezagos.
Cuando hablamos de tecnología olvidamos que no solamente estamos hablando de ‘robots’, estamos hablando de herramientas de uso cotidiano que han hecho nuestra vida más fácil, han generado más empleo, han mejorado el talento humano, y han desarrollado nuevas posibilidades.

Sin aplicaciones, sin comercio electrónico, sin acceso a conectividad, sin Internet, difícilmente hubiéramos sorteado la pandemia y hoy en día seríamos menos competitivos. ¿Se imaginan si toda la cadena logística dependiera exclusivamente de los servicios oficiales?, ¿o si las licencias y cuellos regulatorios no hubieran permitido operar al comercio electrónico?, ¿o si la discusión absurda sobre unos contratos nos hubiera limitado el acceso a vacunas?, ¿o si no hubiera apertura económica que permitiera el tránsito de mercaderías, productos y bienes?, pues muy a pesar de todos, estas discusiones aun no parecen estar superadas y aparecen de vez en cuando disfrazadas con otros términos.

El rol de las empresas de tecnología ha sido determinante para la mejora en la calidad de vida como en su momento las compañías farmacéuticas, de software y de telecomunicaciones generaron los ambientes necesarios para avanzar hacia la era en la que vivimos, con vacunas, con equipos, con conectividad y comunicaciones.

La segunda parte de esa historia viene apalancada por los desarrollos y aplicaciones, para limitar su poder están las autoridades de competencia (el Estado) pero en la etapa de supervisión, si el Estado desincentiva la inversión en estos sectores, grava los servicios y nos acerca al apagón digital, difícilmente podremos ser competitivos, pero en términos simples no tendremos inversión extranjera.

Ojalá que Colombia desarrolle otras industrias y sectores, ojalá que los servicios y ventajas naturales nos permitan nuevas fuentes de ingreso, ello por sí mismo no será fácil, pero si no garantizamos el flujo de inversión en telecomunicaciones, ciencias de la salud y minas y energía, difícilmente podremos jalonar otros sectores, quizá recaudo para hoy suene atractivo, ello puede significar una canasta sin huevos para mañana.

Andrés Barreto González
​andresbarretog@gmail.com

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