close
close
Andrés Barreto

Libertad económica

Los Estados que cayeron  presos del populismo y la falsa promesa de bienestar se lamentan de no haber defendido y protegido la libertad económica.

Andrés Barreto
POR:
Andrés Barreto
abril 26 de 2022
2022-04-26 10:01 p. m.
https://www.portafolio.co/files/opinion_author_image/uploads/2021/02/10/602404e1ac19d.png

La libertad económica es la herramienta principal que una sociedad democrática tiene para prosperar a través del libre ejercicio de una profesión, oficio o actividad empresarial, dentro de los límites del Estado de Derecho y con la responsabilidad social de que otros hagan lo mismo.

La libertad económica, está asociada a la protección de los derechos de propiedad intelectual, el bienestar de los consumidores, la competitividad, y el goce pleno de derechos y libertades, así como el acatamiento de deberes y obligaciones.

Ella es el sencillo balance entre las naciones que prosperan, producen, empoderan a sus empresarios, generan empleo, riqueza y redistribución, frente a aquellas en donde impera el autoritarismo, la expropiación, la pobreza y la corrupción, anclada a un fracasado modelo de estatización y asignación ineficiente.

Los Estados que cayeron presa del populismo y la falsa promesa de bienestar basada en el gasto público y el asistencialismo se lamentan de no haber defendido y protegido la libertad económica, permitir el desconocimiento de los derechos de propiedad, la intromisión excesiva del Estado, así como el libertinaje económico y la complacencia con propuestas y modelos fracasados esperando un cambio cuando se ejerce el poder público, lo que ha derrumbado economías sólidas, estables y prósperas, pero sobre todo, ha sumido a generaciones enteras en el atraso, la violencia, la pobreza y un asistencialismo insostenible que no solo destruye la capacidad productiva, sino que nos priva de los más básicos derechos: salud, educación, vivienda y seguridad social.

Mientras que un Estado, entendido como un colectivo en donde coexisten gobierno, empresa, individuo, instituciones y asociaciones, no defienda la libertad económica como un pilar esencial de su existencia estará destinado a fracasar.

Primero vendrán por los opositores, después por las instituciones, después por los empresarios, los medios, la propiedad y así sucesivamente hasta que no entendamos que el problema del vecino también puede ser el mío propio y que, ante la ausencia de solidaridad y complacencia con lo absurdo, esto tarde que temprano tendrá consecuencias en todo el colectivo.

Los derechos y libertades son de todos, la libertad económica nos beneficia a todos, su debilitamiento o destrucción pone en jaque todo nuestro sistema, es por ello que no podemos permitir que esta sea percibida como algo negativo, ni que sea parte de un discurso, es un derecho de todos y para todos y no puede ser bandera de ninguna causa diferente al bienestar general.

La ausencia de defensa de la libertad económica, las concesiones ante los tiranos y el permitir la dirección de la economía a quién jamás ha hecho empresa, jamás ha producido, incumple sus obligaciones, desconoce las sanciones y ha fracasado en la administración y ejecución deberían ser suficiente ilustración de quién no está capacitado para cumplir con nuestro lema: “libertad y orden”.

ANDRÉS BARRETO GONZÁLEZ
Superintendente de Industria y Comercio
superintendente@sic.gov.co

Destacados

  • OPINIÓN
  • NEGOCIOS
  • MIS FINANZAS
  • TENDENCIAS

Nuestros columnistas

día a día
Lunes
martes
Miércoles
jueves
viernes