Andrés Espinosa Fenwarth

¿Futuro automotor?

La importancia de la industria automotriz, es indiscutible: la generación de 25 mil empleos, su capa

Andrés Espinosa Fenwarth
POR:
Andrés Espinosa Fenwarth
diciembre 15 de 2010
2010-12-15 12:35 a.m.
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El sector automotor colombiano cumple 50 años de existencia, periodo en el que se han ensamblado 2,3 millones de vehículos. Sus orígenes se remontan a la planta de Colmotores, construida con British Motor Corporation para el ensamble de Austin en Colombia, y luego vehículos y camiones Dodge y Chrysler.

Pocos meses después se consolidó otro pionero de la industria automotriz colombiana, Leonidas Lara e Hijos, cuya planta ensambló Jeep Willys, y posteriormente camiones International, vehículos Peugeot, Fiat, Polski y Zastava. En 1969 se creó la Sociedad de Fabricación de Automotores S.A. (Sofasa), que al año siguiente lanzaría al mercado nacional la marca Renault. En 1972 sobrevino la crisis petrolera que se tradujo en la adquisición de la operación de Chrysler Colmotores por General Motors y el establecimiento de la Compañía Colombiana Automotriz (CCA) con la participación temporal de Fiat, el IFI y Leonidas Lara e Hijos, ensambladora que introdujo la marca Mazda en 1982.

Durante los últimos 25 años, GM Colmotores, Sofasa-Renault y la CCA han invertido 1,3 billones de pesos a precios constantes del 2008. La importancia de la industria automotriz, ensambladoras y empresas de autopartes, es indiscutible: la generación de 25 mil empleos, su capacidad instalada (280 mil unidades en dos turnos) y su participación en el valor agregado industrial del 3,1 por ciento, así lo manifiestan. En los últimos 10 años, las exportaciones del sector automotor representaron el 3,4 por ciento del total, participación que superó el 5 por ciento en el 2007 con 68 mil unidades exportadas.

Pese a lo anterior, el panorama automotor no es color de rosa. De acuerdo con una información difundida por los medios de comunicación, dirigida al presidente de la República, Juan Manuel Santos, por Jaime Ardila, presidente de GM Sur América y miembro del Comité Ejecutivo de GM, “la industria automotriz colombiana desarrollada bajo el esquema de ensamble de conjuntos CKD ha venido agotando sus posibilidades en términos de inversión, generación de empleo y transferencia de tecnología”. Ardila sostiene que la firma de sucesivos TLC se ha traducido en “incoherencias en las señales regulatorias a las ensambladoras”; en alusión al TLC con Corea del Sur, Ardila prende las alarmas y asevera que “ante un escenario de desgravación abrupta, la alternativa es que el sector de ensamble desaparezca como tal y sea sustituido por un sector de comercialización de vehículos”.

Ardila traza una hoja de ruta concreta que permite transformar el sector automotor colombiano en motor de desarrollo industrial, que incluye la inversión de 200 millones de dólares en los próximos tres años por General Motors y la reconversión del ensamble a producción mediante la incorporación de operaciones de estampado y grafado. Ardila propone la inclusión del valor agregado nacional en las reglas de origen; negociación de acuerdos comerciales con posibilidades reales de intercambio comercial en lugar de “apertura indiscriminada”; incentivo a la inversión y a las exportaciones; reducción y unificación del IVA; profundización del Programa de Transformación Productiva; y fomento de combustibles limpios en un marco de estabilidad jurídica.

Parodiando al escritor británico, Sir Arthur C. Clarke, ¡apostémosle al futuro antes de que no tengamos ninguno!

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