Andrés Espinosa Fenwarth
columnista

La trampa educativa de Fecode

La educación es muy importante para dejarla en manos de Fecode, que mantiene a los estudiantes al margen de la sociedad... 

Andrés Espinosa Fenwarth
POR:
Andrés Espinosa Fenwarth
noviembre 24 de 2020
2020-11-24 09:04 p. m.
https://www.portafolio.co/files/opinion_author_image/uploads/2016/02/19/56c785bc27f1c.png

En Colombia, la educación de los jóvenes está en manos de Fecode, sindicato doctrinario de izquierda radical afiliado a la Central Unitaria Clasista de Trabajadores, CUT, que abarca la mayoría de los docentes estatales. Por esta razón, Fecode debería responder por los malos resultados obtenidos por los estudiantes colombianos de 15 años en el Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos (PISA) de la OCDE, el cual evalúa hasta qué punto han adquirido los conocimientos y las competencias imprescindibles para su participación en sociedad. La estimación se centró en el dominio de la lectura, las matemáticas y las ciencias. 

Sin embargo, la lectura fue el tema principal evaluado en la última prueba PISA, el cual buscaba identificar el grado de comprensión, uso, reflexión y participación en los textos presentados para lograr los objetivos trazados, desarrollar el conocimiento y el potencial requerido para aportarle a la sociedad actual.

Los estudiantes de nuestro país obtuvieron un rendimiento muy inferior al promedio de los otros miembros de la OCDE en lectura, matemáticas y ciencias. En Colombia, el 40 por ciento tuvieron una baja valoración en los tres componentes de las pruebas PISA. En comparación con la media de la OCDE, un menor porcentaje de los estudiantes nacionales alcanzaron los niveles más altos de competencia en una materia; al mismo tiempo, un menor porcentaje de los estudiantes colombianos alcanzaron un nivel mínimo de competencia en uno de los componentes analizados.

En lectura, aptitud esencial para que los jóvenes sean parte integral de la sociedad digital de nuestro tiempo, la mitad de los estudiantes colombianos no comprenden textos largos, no pueden manejar conceptos abstractos o contradictorios, ni están en condiciones de establecer distinciones claras entre hechos y opiniones. No sorprende, entonces, que esta masa de connacionales sea presa fácil de las redes sociales y de la manipulación populista por parte de la izquierda radical, que se presenta en forma falaz como democrática y progresista, pero en realidad privilegia las marchas a la asistencia a clases, la subversión a la educación.

En matemáticas, Colombia evidencia el peor desempeño internacional; la mayoría de nuestros estudiantes apenas son capaces de interpretar y reconocer, sin instrucciones directas, una situación simple como la comparación de distancia entre dos rutas o la conversión de pesos a dólares.

En ciencias, tan solo un porcentaje insignificante de los estudiantes se ubicó entre los de mejor rendimiento, capacitados para aplicar de manera creativa y autónoma su conocimiento en una amplia variedad de escenarios de mayor complejidad.

La educación de los jóvenes es muy importante para dejarla en manos de Fecode, que mantiene los estudiantes a ciegas al margen de la sociedad. La historia universal demuestra que los países con determinación pueden construir un sistema educativo de primera clase, incluso en circunstancias económicas adversas o lastres políticos como Fecode. Recordemos que las escuelas de hoy serán el tejido empresarial, laboral y social del mañana.

Andrés Espinosa Fenwarth
Miembro del Consejo Directivo del ICP.
andresespinosa@inver10.co

Recomendados

  • OPINIÓN
  • NEGOCIOS
  • MIS FINANZAS
  • TENDENCIAS

Nuestros columnistas

día a día
Lunes
martes
Miércoles
jueves
viernes