Andrés Espinosa Fenwarth
columnista

Tasa natural de desempleo en Colombia

Para fomentar el crecimiento del empleo y de los niveles de vida de los colombianos, es menester remover las barreras estructurales.

Andrés Espinosa Fenwarth
POR:
Andrés Espinosa Fenwarth
febrero 12 de 2019
2019-02-12 08:48 p.m.
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La tasa natural de desempleo en Colombia se acerca al 10 por ciento, una de las más altas de Latinoamérica. La informalidad laboral en nuestro país es generalizada, con lo cual más de la mitad de los trabajadores no contribuyen al sostenimiento de la seguridad social. Colombia enfrenta enormes desafíos en términos de empleo para los jóvenes, en particular de las mujeres, cuya tasa de desempleo dobla los guarismos de los hombres.

La diferencia de ingresos laborales por género en Colombia es de las peores de América Latina y de la Ocde. Una mayor proporción de mujeres que de hombres está empleada en trabajos precarios y de baja de remuneración. Las brechas de empleo de calidad para los grupos desfavorecidos, como las madres con hijos, los trabajadores de edad avanzada, los nacidos en el extranjero –especialmente provenientes de Venezuela– y las personas con discapacidades parciales, son más altas que en la mayoría de los países de la Ocde, con la excepción de Grecia, México y Turquía.

La inseguridad en el mercado laboral de nuestro país es del doble del promedio de los países de la Ocde por la ausencia de beneficios tangibles de asistencia social que permitan aliviar las dificultades financieras que se presentan durante el desempleo. Casi la totalidad de los trabajadores informales no tiene acceso a los beneficios de la seguridad social, menos aún a la pensión al final de su vida productiva. La inclusión en el mercado laboral en Colombia es débil por el impacto de la pobreza y la miseria extrema, especialmente en el sector rural. Reflejo inequívoco de la rigidez laboral y la carencia de un régimen especial y flexible, que se acomode a los requerimientos agropecuarios y estacionales vinculados con las etapas de siembra, producción, recolección de cosechas y faenamiento de animales.

El nivel de la productividad laboral en Colombia es bajo, incluso en comparación con los países de la región, entorno que refleja las barreras para hacer negocios, la inflexibilidad laboral, el costo regulatorio, las fallas de infraestructura y la informalidad. En materia educativa, los puntajes de los estudiantes colombianos en las pruebas internacionales son inferiores a los obtenidos en los países de la Ocde. Las disparidades regionales en los resultados escolares son grandes, con mayores tasas de penuria en las áreas rurales, lo que explica el pobre desempeño académico y los bajos niveles de empleo formal.

Así, pues, para fomentar el crecimiento del empleo y de los niveles de vida de los colombianos, es menester remover las barreras estructurales que impiden la generación de mayores puestos de trabajo, ligadas a la baja cobertura, pobre calidad y cuestionable pertinencia técnica de nuestro sistema educativo. Asimismo, es fundamental aumentar la productividad laboral como una condición previa para un mayor crecimiento de la producción, el empleo y los salarios reales, complementado con una mayor eficiencia de los sistemas de información, educación técnica y adaptabilidad laboral.

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