Andrés Espinosa Fenwarth
columnista

Vías terciarias para combatir la pobreza

Es indiscutible la trascendencia de la calidad y la cobertura de las vías terciarias para conectar a la población agraria con los mercados.

Andrés Espinosa Fenwarth
POR:
Andrés Espinosa Fenwarth
octubre 16 de 2018
2018-10-16 07:58 p.m.
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La tesis de grado de maestría en Economía de la Universidad de los Andes de María Adelaida Ortega, titulada ‘Conectando mercados: vías rurales y producción agrícola en el contexto de una economía dual’, estudia la literatura especializada y examina en profundidad el impacto de las vías terciarias en las decisiones de producción en el campo colombiano. La red vial terciaria, definida como las vías de acceso que unen las cabeceras municipales con las veredas rurales, cuenta con 141.945 km (equivalentes al 67 por ciento de la malla de carreteras del país), de los cuales el 80 por ciento se encuentra en mal estado y el 6 por ciento pavimentado. Los municipios tienen bajo su responsabilidad 100.748 km, el Invías 27.577 km y los departamentos 13.959 km.

Ortega hace una revisión exhaustiva de la literatura y utiliza en su tesis la Encuesta Longitudinal de la Universidad, que incluye un panel de 2.336 hogares rurales ubicados en 189 veredas en 17 municipios del país. En su escrito, Ortega trae a colación diferentes publicaciones que permiten concluir que el aislamiento físico hace parte integral de la ruralidad y la pobreza en países en desarrollo como Colombia, concepto enmarcado en la denominada ‘trampa geográfica de la pobreza’, que delimita y perpetúa bajos niveles de producción y consumo.

La literatura analizada confirma que los avances en la red terciaria afectan positivamente las decisiones de siembra, producción, inversión, protección de cultivos, adopción de tecnología, maquinaria y equipo, uso de centros de acopio y comercialización de productos agropecuarios. La inversión en vías terciarias se traduce, asimismo, en mayor acceso al crédito y seguros rurales, con lo cual se reducen de manera significativa los riesgos inherentes al sector agrícola y se evidencian mejoras en productividad y disminución de la pobreza rural.

Los positivos resultados de la tesis de Ortega se concentran en los hogares alejados de los mercados mayoristas y cercanos a las cabeceras municipales, de suerte que los campesinos responden a la mayor inversión en vías terciarias con una expansión del 52 por ciento de la producción agrícola y del 62 por ciento en productividad, logros principalmente derivados del crecimiento de cultivos permanentes. El gasto en fertilizantes, insecticidas y alquiler de maquinaria aumenta entre el 17 y el 26 por ciento por la misma razón. Ortega concluye que la inversión en vías terciarias facilita el acceso a los mercados de insumos y productos, acercamiento que a su turno reduce los costos de producción y comercialización agropecuaria.

Resulta, entonces, indiscutible la trascendencia de la calidad y la cobertura de las vías terciarias para conectar la población agraria con los mercados, eliminar la exclusión geográfica y reducir la pobreza en el campo. En consecuencia, la política pública de la presente administración hace bien en otorgarle elevada prioridad al diseño de obras, asignación presupuestal nacional y de regalías a nivel regional para acometer la rehabilitación de la infraestructura vial rural.

Andrés Espinosa Fenwarth
​CEO de Inverdies/@aespinosafen
andresespinosa@inver10.co

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