Beethoven Herrera Valencia
columnista

Abel Rodríguez, maestro integral

Abel Rodríguez ha partido, víctima de la pandemia, pero su vida y obra quedaron grabados en la historia educativa y política colombiana. 

Beethoven Herrera Valencia
POR:
Beethoven Herrera Valencia
agosto 23 de 2020
2020-08-23 08:11 p. m.
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Hace medio siglo la educación se desarrollaba en condiciones precarias y el acceso era limitado, la enseñanza se consideraba un oficio, las organizaciones de maestros limitaban su acción a la reivindicación de mejoras en sus condiciones laborales y operaban solo en el ámbito educativo. Posteriormente la aprobación de un estatuto docente profesionalizó la labor educativa, se declaró la gratuidad en el acceso además de apoyos en transporte y alimentación; se apoyó el compromiso con el tema pedagógico, y los educadores comenzaron a participar en organismos de representación política nacional y local.

Si en 40 años no se había construido un colegio en Bogotá, se construyeron 50 y se remodelaron más de 200 cuando Abel Rodríguez Céspedes se desempeñó como Secretario de Educación. Esas transformaciones están íntimamente ligadas a la vida y obra de ese maestro oriundo de Piedras (Tolima), normalista de formación y maestro rural en sus inicios, quien ejerció la presidencia de la Asociación Distrital de Educadores y la Presidencia de la Federación Colombiana de Educadores, a cuya consolidación contribuyó ampliando sus propósitos más allá de la defensa de las condiciones laborales de los profesores. Para ese efecto impulsó un movimiento pedagógico con núcleos de reflexión que motivaran al mejoramiento de la enseñanza.

Se logró además, la promulgación del Estatuto Docente en 1979, el cual además del ingreso por concurso y mérito garantizó la libertad de cátedra. Y fue por propuesta de Fecode que se promulgó la Ley 30 de la educación en 1990, la cual aunque requiere ajustes, significó un paso clave en la institucionalización de la política educativa.

Con su personalidad tolerante y respetuosa Abel sirvió de cohesionador de fuerzas disimiles que convergieron en la creación de la Central Unitaria de Trabajadores en 1986 y aunque muchos auguraban una pronta ruptura, dicha organización se mantiene como la mayor organización sindical del país.

Abel se desempeñó como concejal de Bogotá, llegó a la Asamblea Nacional Constituyente en 1991, y tuvo mucho que ver en la consagración constitucional de los derechos humanos y laborales, en la adopción de una filosofía garantista como vertebrador del texto constitucional y de la educación como derecho fundamental. Posteriormente fue viceministro de educación y al llegar a la Secretaría de Educación de Bogotá consagró amplió la cobertura, garantizó el acceso y brindar los soportes materiales para reducir la deserción.

Tuvo que soportar una investigación y juicio por la compra de un lote para la construcción de un colegio, y hay quienes creen que fue una investigación promovida como cuenta de cobro por su oposición a la concesión de colegios públicos a administradores privados.

Medio siglo de la educación en Colombia está indisolublemente ligado al liderazgo de Abel Rodríguez Céspedes, y su desempeño desde su pueblo natal hasta las máximas instancias de la gestión pública estuvo marcado por el compromiso con la equidad educativa y la modernización de la actividad sindical.

Abel ha partido, víctima de la pandemia, pero su vida y obra quedaron grabados en la historia educativa y política con caracteres indelebles.

Beethoven Herrera
Profesor, U. Nacional y Externado
Cola- boraron Hernán Suárez y Héctor Fajardo.

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