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Beethoven Herrera Valencia

Biden, sindicalista

Con sus nuevas políticas de discriminación positiva hacia las empresas que presenten mejores prácticas laborales buscan una dinámica de mejoramiento.

Beethoven Herrera Valencia
POR:
Beethoven Herrera Valencia
mayo 01 de 2022
2022-05-01 06:32 p. m.
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Una orden emitida por el presidente de Estados Unidos condiciona a las empresas adjudicatarias de contratos federales de construcción superiores a US$35 millones a tener contratación colectiva con los sindicatos que agremian a sus trabajadores.

Además se creó un comité presidido por la vicepresidenta Kamala Harris y el secretario de Trabajo Martin Wash, encargada de proponer acciones para fortalecer el movimiento sindical. Dicha comisión, en la cual también participaron 13 miembros del gobierno y representantes sindicales recomendó 70 medidas de impulso a la organización de los trabajadores y a la negociación colectiva. Estas acciones buscan que el Estado sirva de ejemplo en las relaciones laborales.

En la órbita de los negocios privados causó escándalo el hecho de que Starbucks se opusiera a los intentos de sus trabajadores en Memphis por sindicalizarse (al igual que lo han demandado sus trabajadores de otras 30 tiendas), y haya despedido a los promotores, invocando normas corporativas. En la misma línea, una consulta realizada en la seccional de Amazon en Alabama fue anulada por intervención de la empresa y declarada nula por la Junta de Relaciones Laborales.

Las movilizaciones sindicales vienen aumentando no solo entre obreros, sino también entre profesionales universitarios, quienes demandan mejores condiciones. La efervescencia sindical ha llegado hasta los periodistas de The New York Times y Financial Times en EE. UU., lo mismo que a profesores de Columbia, Harvard, Boston, Cornell e Illinois, quienes reclaman sus derechos. Los trabajadores que entregan paquetes a domicilio en Nueva York disfrutan desde enero de derechos laborales tan elementales como poder usar el baño de los restaurantes a los que sirven, lo cual les estaba vedado. El ayuntamiento apoyó esta demanda.

En la campaña electoral Biden llamo al sindicato “espina dorsal de la clase media” con nuevos salarios, beneficios y derecho a organizarse. Un proyecto de Ley en curso, que busca actualizar la legislación laboral vigente que permite a las empresas reemplazar permanentemente a los huelguistas está atascado en el Congreso pues protege el derecho a organizarse.

Resulta claro que la perspectiva de respeto a los derechos laborales es por ahora una iniciativa del gobierno que quiere constituirse en “empleador modelo” con la mira puesta en las difíciles elecciones de noviembre, en las cuales el apoyo de los trabajadores afectados por la crisis hipotecaria será muy valorado; en cambio las empresas privadas se mantienen reticentes. Con sus nuevas políticas de discriminación positiva hacia las empresas que presenten mejores prácticas laborales el gobierno federal confía generar una dinámica de mejoramiento general.

La coyuntura laboral esta marcada por la dimisión de millones de trabajadores que han decidido renunciar a los empleos, bien sea para cuidar a los familiares, para hacer emprendimientos propios con los ahorros que no pudieron gastar durante el encierro o porque las labores que realizan son onerosas, el trato que reciben no es bueno o el pago no es justo. O reciben transferencias estatales.

BEETHOVEN HERRERA VALENCIA
​Profesor universidades: Nacional, Externado y Magdalena.

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