Beethoven Herrera Valencia
columnista

Brexit y la disolución del Reino Unido (2)

Habiendo salido de Europa, Johnson no será un jugador central en la restauración del multialeralismo. 

Beethoven Herrera Valencia
POR:
Beethoven Herrera Valencia
enero 24 de 2021
2021-01-24 05:44 p. m.
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En Escocia el Brexit se cruza con la independencia y la posibilidad de un nuevo referéndum ha tomado fuerza.

La primera ministra de Escocia, Nicola Sturgeon, ha dicho que como el Brexit ganó por 51,4% pero su país votó 62% a favor de permanecer en Europa, “el Brexit es contra el querer de Escocia” y las encuestas muestran que la opinión favorable al retiro de Escocia del Reino Unido es mayoritaria. Y los laboristas que se han proclamado siempre como europeistas, se oponen a la independencia de Irlanda.

Tras el acuerdo de paz para Irlanda del Norte firmado el Viernes Santo de 1998 se eliminaron aduana y control migratorio entre las dos Irlandas y Johnson pretendía restablecer controles para el paso de personas, bienes y servicios. Hubo reacción por el temor a que retornara el conflicto y se mantuvo el tránsito de bienes, servicios y personas entre las dos Irlandas estableciendo una modalidad de aduana marítima entre Inglaterra e Irlanda del Norte. El mantener la frontera abierta entre las dos Irlandas ha sido interpretado como un paso hacia la futura unificación de esa isla.

Según la Oficina de Estadísticas del Reino Unido, mientras a nivel nacional los servicios financieros ascendieron a 126 billones, la pesca en 2019 ascendió a 437 millones de libras, equivalente al 0,02% del PIB, aunque en las comunidades costeras la pesca es el primer generador de empleo.

Durante un período de ajuste de cinco años, 25% de la pesca hecha por europeos será transferida a los británicos. En 2019 los barcos británicos capturaron 502.000 toneladas valoradas en 850 millones de libras esterlinas. Entre tanto Reino Unido exportó 333.000 toneladas a Europa, lo cual representa la mitad de la pesca capturada en Reino Unido y tres cuartas partes del total de exportaciones de pescado desde el Reino Unido.

Después del 30 de junio de 2026 cada año habrá que renegociar la cuota pesquera y Reino Unido estará facultado para excluir totalmente a los pescadores europeos de sus mares, pero Europa podría replicar gravando con aranceles la exportación de pescado desde Reino Unido o negando el acceso de los barcos ingleses a las aguas europeas.

Habiendo salido de Europa Johnson no será un jugador central en la restauración del multialeralismo, para lo cual Biden priorizará las relaciones con Francia, pues con Macron coinciden en otorgar prioridad al tema ambiental.

El discurso aislacionista de Johnson era compatible con las políticas de Trump con quien se elogiaban mutuamente, pero ahora la política de reconstrucción multilateral encabeza la agenda y las políticas disruptivas, como el intento de Johnson de romper el tratado de Paz de Irlanda, han quedado aisladas.

Las advertencias de la exprimera ministra Teresa May acerca de esos riesgos fueron desoídas y ahora Johnson ha quedado contra la corriente de unidad, reconciliación, inclusión racial de género y abandono de la xenofobia que ha llegado con Biden y Kamala Harris.

Si el Reino Unido fue por siglos socio privilegiado de Estados Unidos al parecer así no será en adelante. ¡Es inevitable preguntar si valió la pena…!

Beethoven Herrera Valencia.
Profesor, U. Nacional y Externado.
Colaboracion de Alejandra Bejarano.

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