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Beethoven Herrera Valencia

Credit Suisse, confidencialidad para corruptos

Suiza ha suscrito acuerdos de intercambio automático de información con otros países desarrollados pero no con países pobres.

Beethoven Herrera Valencia
POR:
Beethoven Herrera Valencia
febrero 27 de 2022
2022-02-27 06:00 p. m.
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Por su neutralidad política Suiza aloja diversos organismos multilaterales pero tras la Segunda Guerra Mundial quedó demostrado que en sus bancos se guardaron el oro y la riqueza saqueados por los nazis.

Cuando los familiares de los judíos asesinados en los campos de concentración solicitaron la devolución de los ahorros depositados por sus parientes, la banca helvética puso múltiples trabas. Entonces judíos prominentes como Spilberg y Barbara Streissand consiguieron que la justicia americana determinara que si no compartían la información de clientes procesados en Estados Unidos, tales bancos deberían salir del territorio norteamericano.

Así se rompió, solo para esos casos, el secreto bancario que ha servido para esconder dineros robados por gobernantes corruptos como lo demostraron el Nobel Kramer y su colega Seema Jayachandran en un emblemático texto titulado Deuda Odiosa. Allí enumeran a los dictadores Marcos de Filipinas, Abacha de Nigeria, Duvalier de Haiti, Somoza de Nicaragua, y Mobuto en Congo, quienes saquearon a sus países y encontraron refugio en Suiza.

Ahora The New York Times denuncia que Credit Suisse guardó fortunas de personas ligadas a la corrupción. Según el diario, dicho banco abrió cuentas desde 1940 hasta 2010 “no solo a ultrarricos, sino también a persona cuyas situaciones problemáticas habrían sido obvias para cualquiera que pusiera sus nombres en un motor de búsqueda. Ello incluyó a empresarios sancionados o violadores de los derechos humanos por un valor conjunto de US$100 mil millones”.

Un empleado sostiene que el banco desoyó alertas sobre “actividades sospechosas” de sus clientes, acusados de corrupción en Venezuela, gobernantes de Oriente Medio y colaboradores de EE. UU. en la guerra contra el terrorismo. Y mencionan al presidente egipcio Mubarak, sus hijos y el rey de Jordania.

Credit Suisse respondió que rechaza las acusaciones y argumentó que muchas de las cuentas en cuestión ya fueron cerradas y que se trata de una campaña de descrédito. Y agregó que “el banco y el mercado financiero suizo han sido sometidos a cambios importantes en las últimas decadas”. En cambio Daniel Thelesklaf, antiguo director de la Agencia suiza contra blanqueo, aseguró que a los bancos suizos se les ha prohibido aceptar dinero vinculado a actividades criminales y señaló además que “la ley por lo general no se ha aplicado con dureza”.

Estas revelaciones confirman las advertencias de expertos, pues Suiza ha suscrito acuerdos de intercambio automático de información con otros países desarrollados pero no con países pobres, especialmente con aquellos que pueden ser sede de actividades ilícitas. Y como resultado la ‘cleptocracia’ con su corrupción ha florecido…

El nobel Stiglitz ha destacado que en este caso “no se trata de una pequeña isla o un país en desarrollo ... se trata del mayor banco del centro de Europa, en uno de los países más prósperos, que se vanagloria del respeto a la ley como su norma suprema”.

¡Y recuerda que Suiza y ese banco habían hecho promesas de mejorar la transparencia!

BEETHOVEN HERRERA VALENCIA
Profesor universidades: Nacional, Externado y Magdalena.

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