Beethoven Herrera Valencia
columnista

Hitler y Keynes: coincidencias y diferencias

Es evidente que las políticas expansionistas estimularon la consolidación del régimen.

Beethoven Herrera Valencia
POR:
Beethoven Herrera Valencia
octubre 18 de 2020
2020-10-18 05:00 p. m.
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Alemania en los años 30 tuvo un régimen dictatorial que generó un milagro económico: el PIB aumentó 50% entre 1933 y 1938 y el desempleo cayó de 43,8% en 1932 a 12% en 1936, de modo que se recuperó de los efectos de la Gran Depresión, ello permitió el ascenso del Reich y llevó a la economía de la derrota a un milagro económico.

Para lograrlo se adoptó una fuerte intervención estatal y elevado gasto público, y se impulsó la industria militar con negación de libertados políticas, en lo cual se diferencia claramente del pensamiento de Keynes.

En los años treinta las tasas de desempleo eran de 25% en Estados Unidos a causa de la Gran Depresión, en tanto que la República de Weimar (Alemania) vivía una profunda recesión, con dependencia de préstamos de corto plazo del gobierno estadounidense, pero por la crisis se redujeron los préstamos y aumentó la tasa de interés.

El desempleo alemán pasó de 1,3 millones en 1932 a 6 millones en 1933 por la elevación de impuestos y el recorte de los gastos del Estado; ello produjo el colapso de la República de Weimar y la llegada de fascismo.

Tras la victoria del Reich, Hjalmar Schacht fue encargado del ministerio de finanzas, planteó que era imperativo financiar el gasto público sin aumentar la deuda y propuso emitir bonos de la Sociedad de Investigación Metalúrgica respaldados por el Estado y descontados por el Reichsbank.

Ello resultó eficiente, pues las fábricas estaban ociosas y la gente sin empleo, de modo que el gasto en obras públicas contribuyó al trabajo y a la preparación para la guerra.

Se trató de un fuerte incentivo a la demanda agregada por el gasto público, con intervención estatal para apalancar la demanda agregada a través de aumentos en la inversión y consumo, impulsado por construcción y el rearme aunque por otra parte se adoptaban restricciones a las libertades del mercado.

Keynes estaba en contra de la planificación central y de los regímenes dictatoriales, y no aprobaba la restricción al libre flujo de capitales ni la cartelización estatal. En cambio, en el Reich se ordenó la disolución, fusión o reestructuración de todas empresas con capital social inferior a 100.000 marcos haciendo desaparecer el 20% de todas las empresas alemanas.

Además, el Reich contó con la complicidad del Banco Internacional de Pagos (BIP) para validar la expoliación hecha a los judíos en el holocausto (aproximadamente 6.800 millones de reichsmarks entre 1933 y 1939) y el saqueo de as reservas del Banco Central de Checoslovaquia.

Por todo ello Keynes propuso en Bretton Woods, sin éxito, la disolución de dicho banco cómplice. Hitler rechazó los prestamos extranjeros y reemplazó el respaldo en oro por la producción como base del Reich Mark; aplicó el trueque en las importaciones; restringió el flujo de capitales y liberó la emisión de dinero.

Es evidente que las políticas expansionistas estimularon la consolidación del régimen pero estuvo ayudado por la priorización del rearme militar y por el saqueo a los recursos de los países invadidos.

Beethoven Herrera Valencia
Profesor, universidades Nacional y Externado.
beethovenhv@gmail.com
*Colaboración Juan Felipe Acevedo.

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