Beethoven Herrera Valencia
Columnista

Impuestos a altos ingresos

 Joe Biden ha propuesto al Congreso incrementar el salario mínimo, y espera aumentar desde el 21% hasta el 28% los impuestos a las empresas.

Beethoven Herrera Valencia
POR:
Beethoven Herrera Valencia
abril 12 de 2021
2021-04-11 06:30 p. m.
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La primera ministra de Nueva Zelanda, Jacinda Ardem, aumentó de 33% a 39% el impuesto a los ingresos superiores a US$10.000 mensuales (2% de los contribuyentes) y aumentó el salario mínimo desde US$13,19 hasta US$13,96, el cual devengan 175.000 personas.

La funcionaria justificó las medidas como acciones contra la desigualdad e impulso a la economía tras la pandemia y representan “mejoras reales y largamente esperadas en el apoyo que prestamos a nuestros pobladores más vulnerables”.

Un estudio realizado que London School of Economics (LSE) realizó en 18 países de la OCDE entre 1965 y 2015, cuando los impuestos a los ricos fueron rebajados en muchos países, y concluyó que bajar los impuestos a los ricos no reducen la desigualdad ni tienen efectos positivos sobre la actividad económica.

El trabajo elaborado por el Instituto Internacional de Desigualdades* concluyó que la reducción de impuestos a los ricos lleva a una mayor desigualdad y no tiene ningún efecto significativo sobre el crecimiento o el empleo. El mismo centro propone gravar por única vez con un 1% el patrimonio neto de hogares con ingresos de 1 millón de libras, pagadero en cinco años que busca recaudar US$260.000.

El investigador David Hope de LSE sostuvo que “Nuestra investigación muestra que el argumento económico para mantener bajos los impuestos a los ricos es débil”. Y su colega Limberg de King’s College London sostuvo que: “los gobiernos que buscan reparar las finanzas públicas después de la crisis del Covid-19, no deberían preocuparse indebidamente por la consecuencias económicas de impuestos más altos para los ricos”.

El estudio concluye que “Los resultados sugieren que las reformas fiscales no conducen a un mayor crecimiento económico, y el efecto sobre el PBI per cápita es cercano a cero y estadísticamente insignificante”. Situación similar ocurre respecto al desempleo.
El Nobel Paul Krugman dijo en su momento que era necesario “suprimir los bajos impuestos establecidos por Bush porque sabemos que son inútiles.

Tuvimos una economía muy próspera bajo el gobierno de Clinton con una tasa de impuestos sobre las rentas superiores al 39,6% y una economía menos próspera con Bush a pesar de una tasa del 35%. No hay un solo argumento racional para seguir en la misma vía. Por otro lado, no hay razón para aceptar los paraísos fiscales. Finalmente hay margen para aumentar las cargas fiscales sobre los mas ricos.

El objetivo no es penalizar a la gente rica: consiste solamente en hacerles pagar su parte del financiamiento de las políticas públicas que el resto de la población necesita”.

En la misma línea, el presidente Biden ha propuesto al congreso el aumento del salario mínimo, y espera aumentar desde el 21% hasta el 28% los impuestos a las empresas.
*The Economic Consequences of Major Tax Cuts for the Rich. David Hope, Julian Limberg. Working. LSE. Paper 55. December 2020. Londres.

Beethoven Herrera Valencia
Profesor, universidades Nacional y Externado.
beethovenhv@gmail.com

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