Beethoven Herrera Valencia
columnista

Junguito, la coherencia de una vida

Así se cerró su periplo vital: hasta último momento abordó temas que lo apasionaban y controvirtió sin vetos, hasta concluir su prolífica existencia.

Beethoven Herrera Valencia
POR:
Beethoven Herrera Valencia
enero 03 de 2021
2020-01-03 08:41 p. m.
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Que un funcionario pase de dirigente gremial a ejercer cargos públicos es frecuente, pero que termine sin señalamientos de mal manejo es inusual. Roberto Junguito llegó al Ministerio de Agricultura después de haber sido presidente de la SAC y al Ministerio de Hacienda despues de haber sido director de Fedesarrollo, contando siempre con el reconocimiento a su capacidad y pulcritud.

Que un funcionario pretenda utilizar el protagonismo de un empleo oficial para aspirar a elegirse a un cargo público es frecuente, y resulta notable que Junguito haya rechazado la postulación al congreso incluso tratándose de una invitación de su mentor Alvaro Gómez Hurtado. Como diría Cecilia López, Junguito “fue un tecnócrata que no se dejó tentar por la política” y él mismo se consideraba alguien “para ser nombrado y no para ser elegido”.

Fue llamado al Ministerio de Hacienda en el gobierno de Belisario Betancur en medio de una severa crisis económica y ejerció esa misma cartera en el primer gobierno de Alvaro Uribe del cual se retiró argumentando que “había cumplido los objetivos trazados”, pero según comentó después, el estilo de microgerencia del presidente interviniendo en cada una de las decisiones contradecía sus creencias acerca de la autonomía necesaria del Ministro de Hacienda para actuar con independencia del cálculo politico.

Tampoco patrocinó la iniciativa de Uribe de “cambiar la cartilla” del Banco de la República, lo cual habría afectado su independencia, de la cual Junguito fue firme defensor antes, durante y después de su participación como codirector y como Ministro de Hacienda.

Como ha destacado José Antonio Ocampo, Junguito -en contra de la ortodoxia- aceptó la recomendación de establecer controles al endeudamiento externo y ello marcó la diferencia en el comportamiento de Colombia respecto de sus vecinos.

Sus colegas lo llamaban con humor “minhacienda de crisis”; pero haber asumido las riendas de la economía en medio de la crisis de la deuda que llevó a los demás países a la moratoria y sacar al país de la recesión resultó excepcional.

En 1984, el déficit del gobierno central ascendía a 4,5 % del PIB y no había plata para pagar los sueldos oficiales. Las reservas internacionales eran inferiores a US$ 1.500 millones; el déficit en cuenta corriente equivalía al 7 % del PIB, el acceso al crédito externo estaba cerrado y en reacción a los abusos de Jaime Michelsen dueño del Grupo Grancolombiano, el Banco de Colombia había sido intervenido.

Para recomponer el sector externo se aceleró la devaluación hasta 50 % en 1985 y 30 % en 1986, abandonando la gradualidad establecida desde 1967 en el Decreto Ley 444 diseñado por Abdón Espinosa en el gobierno de Carlos Lleras Restrepo y para reducir el gasto público se puso tope a los aumentos salariales en el sector público.

Por esa via se equilibraron las finanzas públicas sin que aumentara la inflación pese a la fuerte devaluación y aunque el crecimiento no fue alto, se evitó la recesión, volvió el crédito externo con el préstamo Jumbo.

En una ocasión me comentó que había encontrado abandonados en una bodega en la embajada en Francia, los documentos originales de los créditos contratados por la naciente República de Colombia en los mercados europeos. Aprovechó su estancia en esa embajada para escribir el libro ‘La deuda colombiana en el siglo XIX’, reconocido por Jose Antonio Ocampo como un aporte valioso al conocimiento de un proceso decisivo de la naciente república.

Con el paso de los años fue dedicando mas tiempo a los estudios históricos y publicó su último libro ‘CIEN EPISODIOS DE HISTORIA DE COLOMBIA’. Cómo lograba investigar con rigor sus fuentes al tiempo que hacía parte de las misiones tributarias, de la Misión Rural y asesoraba a Goldman Sachs, habla bien de su disciplina y dedicación.

Lo invité a participar en el libro sobre la evolución fiscal de Colombia que la Contraloría General y la Academia Colombiana de Ciencias Económicas preparan en conmemoración del bicentenario de la independencia y Roberto Junguito aceptó gustoso y trabajó activamente con investigadores jóvenes.

Su texto titulado “Los extranjeros y la política fiscal de Colombia” próximo a publicarse será sin duda una de sus obras póstumas, al lado de su balance económico de los gobiernos del presidente Alvaro Uribe Vélez. En ese texto “Los extranjeros y la política fiscal de Colombia” Junguito muestra cómo en la creación de las instituciones económicas modernas Colombia ha contado con la asesoría de técnicos y expertos internacionales que expresaban la influencia de los gobiernos, organismos multilaterales, comités de acreedores, bancos internacionales, misiones internacionales y expertos extranjeros. Incluso para el ingreso a la OCDE…

A lo largo de los años ví a Junguito en controversias con Absalón Machado sobre la estructura agraria y las causas del atraso, con Antonio Hernández y Guillermo Perry sobre la historia del diseño de la banca central en la Constitucion de 1991 y con Jose Antonio Ocampo sobre el aporte del federalismo a la evolución económica de Colombia en el siglo XIX: nunca le escuché un agravio, ni una descalificación a sus contradictores y sus expresiones se acompañaban de un humor y sencillez, exóticos en las controversias entre economistas.

¡Ello no le impedía a Junguito defender sin cortapisas su ideario y creencia en los valores conservadores!.

Cuando me comentó hace pocos meses acerca de su enfermedad le comparti el texto de Lopez Michelsen sobre la evolución de las ideas liberales en el siglo XIX.

Roberto lo leyó, y en la víspera de su partida me lo comentó y escribió:

“ he perdido toda mi vitalidad…”.

Asi se cerró su periplo vital: hasta el último momento abordó los temas que lo apasionaban y controvirtió sin vetos, hasta concluir su prolífica existencia.

Beethoven Herrera Valencia
Profesor, U. Nacional y Externado


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