Beethoven Herrera Valencia
columnista

OIT y trabajo frente a la pandemia

La OIT pide que sea a través del diálogo entre gobierno, empresarios y trabajadores, que se acuerden pro- gramas para responder rápido a la crisis.

Beethoven Herrera Valencia
POR:
Beethoven Herrera Valencia
mayo 31 de 2020
2020-05-31 08:39 p.m.
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Los indicadores de pérdida de empleos a causa de la pandemia anuncian un desastre laboral y por ello el mayor reto es garantizar el ingreso a los empleados de empresas paralizadas, y más grave aún, a quienes carecen de vínculo laboral y viven de ingresos diarios obtenidos en actividades informales. Frente a este reto la Organización Internacional del Trabajo ha recomendado adoptar medidas oportunas para apoyar a empresas y trabajadores, y contener los impactos económicos y sociales de la pandemia.

Con menor o mayor celeridad algunos gobiernos han apoyado el pago de parte de salarios por los meses que lleva la cuarentena, pero la demora en tomar una decisión que al final iba a ser imperativa permitió que millones de trabajadores fueran enviados a vacaciones forzosas o licencias no remuneradas o simplemente fueran despedidos.

La misma OIT ha advertido que dado el volumen de empleo generado por pequeñas y medianas empresas debe asegurarse que reciban apoyo, pero los gremios que las representan se quejan de que los bancos exigen niveles de capital elevados para otorgar los créditos, y al calificarlas como de alto riesgo (aún con la garantía ofrecida por los gobiernos), los bancos no han irrigado créditos oportunos.

La OIT estima que se debe brindar soporte inmediato a los sectores más afectados combinando las medidas de apoyo a empresas y trabajadores, y por eso se considera conveniente la entrega de subsidios que ya existían para sectores vulnerables y que se han venido incrementando. En medio de una pandemia está fuera de discusión la necesidad de ayudas de emergencia a los ciudadanos en situación de carencia y a las empresas paralizadas, porque de lo contrario los efectos negativos serán no solo en la salud sino también en el sistema económico y en la estabilidad social. La discusión sobre el riesgo de ‘parasitismo’ que generen las ayudas a las personas y dependencia de las empresas respecto de las ayudas del Estado deben quedar para épocas de normalidad.

El organismo internacional ha advertido acerca de la necesidad de garantizar unos niveles adecuados de protección social en contra de quienes proponen aprovechar esta emergencia para desconocer los derechos laborales consagrados en los instrumentos internacionales.

Por último la OIT recomienda que sea a través del diálogo y la negociación entre gobierno y organizaciones de empresarios y trabajadores, que se acuerden políticas y programas para responder inmediatamente a la crisis en salud y mitigar el efecto de esas medidas en el empleo y los ingresos, y solo por esa vía llegar a soluciones consensuadas.

Cuando se restablezcan las condiciones de normalidad relativa debemos volver a la pregunta básica acerca de si es posible sostener la economía con base en subsidios y transferencias estatales en lugar de permitir el acceso de las personas a activos productivos (recuperar la tierra de la que fueron expulsados, educación, crédito, innovación tecnológica) para derivar el ingreso de la actividad propia basada en las competencias: ello no solo dignifica la existencia sino que incentivará el desarrollo, y protegerá la salud mental y la cohesión social hoy tan deterioradas.

Beethoven Herrera Valencia
Profesor, universidades Nacional y Externado
*Colaboración Ricardo Peña

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