Beethoven Herrera Valencia
columnista

Reaprendiendo en virtualidad-II

Comienza a ser evidente que la dimensión del tiempo en la enseñanza virtual es diferente.

Beethoven Herrera Valencia
POR:
Beethoven Herrera Valencia
mayo 03 de 2020
2020-05-03 04:54 p. m.
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Como los profesores no estaban preparados para la enseñanza on line, se han dedicado a dictar la clase con la misma duración de una clase presencial, mientras muchos estudiantes de regiones pobres y estratos bajos carecen de medios informáticos y acceso a internet”.

Esos son algunos de los reclamos de voceros estudiantiles que están demandando la entrega de equipos y acceso gratuito a internet como condiciones de la enseñanza virtual, y aunque se estima como positivo que se estén otorgando los grados virtualmente, aún enfrentamos grandes retos.

Comienza a ser evidente que la dimensión del tiempo en la enseñanza virtual es diferente y ahora resulta posible acordar tareas que el alumno puede hacer de modo discontinuo dependiendo de las posibilidades de acceso a la red virtual, cuando debe compartir los equipos con sus hermanos o sus familiares deben usarlos para labores del teletrabajo.

Por ello debe relativizarse la importancia de la sesión sincrónica (presencia virtual) y deben programarse actividades realizables fuera de la sesión, que conduzcan a los objetivos académicos.

Esta pedagogía remota permite utilizar videos, presentaciones y hacer grupos de discusión virtual, pero en lugar de tratar de presentar todos los elementos en la sesión, pueden ofrecerse materiales visuales, documentales, gráficos, blogs etc, para consulta privada como soporte al desarrollo de los temas.

Y se puede invitar a los alumnos a participar en algunos de los múltiples eventos académicos que han florecido en la red aprovechando la facilitad de contar con participantes desde lugares remotos y aprovechando que dichos eventos generalmente son de acceso gratuito, cosa que no ocurría en la época de la presencialidad.

Además de las conferencias de personalidades relevantes en cada materia que se encuentran disponibles en la red, también el profesor puede sentirse motivado a producir y ofrecer materiales visuales propios.

En este contexto se puede orientar la pasión de los alumnos por la virtualidad, para que realicen búsquedas bibliográficas y aprovechen ofertas de universidades internacionales que, sin duda, ampliará sus perspectivas sobre el tema de estudio.

Además, la preparación por el profesor de guías de preguntas con lecturas de apoyo sugeridas, deja al estudiante en libertad de organizar su tiempo. Para ello es muy importante que las exigencias sean claras y los plazos sean razonables y flexibles. Si el alumno tiene clara conciencia de las tareas que debe desarrollar podrá organizar su tiempo con libertad.

Diversas plataformas permiten realizar exámenes virtuales y en vez de usar los tests ( fáciles de calificar pero que impiden valorar la capacidad de análisis del alumno), se puede ofrecer la posibilidad de desarrollar temas por escrito y ello mejorará la capacidad analítica, expresión escrita y uso de fuentes, que es sin duda una competencia débil en la actual generación.

En las duras circunstancias que vivimos podríamos avanzar hacia una educación que como dijera Fernando Hinestrosa, rector de la Universidad Externado, debe ser “para la libertad, pues el maestro ha de estimular, despertar curiosidad, incitar al alumno para que modele el mismo su personalidad y permitir que cada cual sea autónomo¡”.

Beethoven Herrera Valencia
Profesor, universidades
Nacional y Externado

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