Beethoven Herrera Valencia

Brasil: medio siglo de democracia

Beethoven Herrera Valencia
POR:
Beethoven Herrera Valencia
junio 16 de 2014
2014-06-16 02:31 a.m.
https://www.portafolio.co/files/opinion_author_image/uploads/2016/02/23/56ccbf720e655.png

En marzo de 1964 los militares brasileños derrocaron al presidente João Goulart, dando inicio a la oleada de golpes militares que se generalizaron después en la mayor parte del continente; y si bien es cierto que el gobierno militar brasileño no tuvo la cantidad de desapariciones y asesinatos que fueron cometidos por los regímenes de Pinochet en Chile, Videla en Argentina, Álvarez en Uruguay, García Meza en Bolivia y Strossner en Paraguay; desde el Gobierno de Lula se ha establecido una Comisión de la Verdad para investigar las violaciones cometidas por la dictadura, que llevó al exilio a Fernando Enrique Cardozo y a miles de intelectuales, y dirigentes opositores.

Brasil, a pesar de compartir continente con las naciones que fueron colonizadas por España se independizó de Portugal en cabeza de Don Pedro, hijo del Rey Juan, quien lo había enviado para gobernar; pero la independencia mantuvo la monarquía, con sede en Petropolis y cubrió gran parte del siglo XIX.

Tras derrocar a Goulart los militares brasileños se sucedieron en periodos fijos (Castelo Branco, Geisel y Figueiredo), establecieron una estrecha alianza con Washington en el marco de la Guerra Fría, operando como subimperialismo en la región; e iniciaron un proceso económico de agresivo desarrollo industrial que logró crecimientos del PIB 10 por ciento y 12 por ciento anual, lo que fue conocido como un ‘milagro’, pero mantuvo en la pobreza a amplias zonas del nordeste.

En 1985 se realizó la transición a la democracia, incluida una Asamblea Constituyente, pero el modelo económico se mantuvo sin cambios sustanciales hasta convertir a Brasil en la sexta economía del mundo; y se decretó una amnistía general, pero solo ahora, tras un cuarto de siglo ha comenzado un proceso de reparación.

El cadáver del expresidente Goulart fue exhumado por decisión de la Comisión de la Verdad, a pedido de la familia, que considera que el infarto que le causó la muerte fue acelerado por un veneno suministrado por los militares que adelantaban el Plan Cóndor en el Cono Sur.

Según ha expresado João Vicente, hijo mayor del exgobernante, el general Ernesto Geisel a la sazón presidente militar, les impidió abrir el féretro.

Aunque ha pasado medio siglo después de los hechos y se considera que la democracia está consolidada en Brasil, el ejército se negó acatar el pedido del Alcalde para custodiar la tumba del expresidente Goulart en su natal São Borja donde fue sepultado, en la frontera con Argentina. Al funeral de Estado que se rindió a Goulart asistieron los expresidente Cardozo y Lula y la presidenta Dilma Rousseff, en reconocimiento al origen democrático de su elección, pero hasta tanto no termine el proceso de reparación, las heridas que dejó la dictadura no estarán completamente sanadas.

Beethoven Herrera

Profesor de las U. Nacional y Externado

Nuestros columnistas

día a día
Lunes
martes
Miércoles
jueves
viernes
sábado