Beethoven Herrera Valencia

¡Formalizar o perecer!

Formalizar relaciones laborales es la única vía para mejorar productividad y hacer financieramente sostenible sistema de protección social.

Beethoven Herrera Valencia
POR:
Beethoven Herrera Valencia
julio 29 de 2012
2012-07-29 07:36 p.m.
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“Contráteme directamente, pero no me saque del Sisbén, por favor”. Esta es una expresión frecuente de las personas afiliadas al régimen subsidiado que prefieren mantenerse en él, en lugar de afiliarse al régimen contributivo, que les implicaría un aporte de su salario. Es toda la sociedad, a través de los aportes de solidaridad e impuestos, la que financia ese servicio, cuya afiliación no ha estado exenta de manejos clientelistas.

Por ello, el régimen contributivo ha perdido afiliados, y aumentan los del régimen subsidiado (18 y 23 millones, respectivamente); esto, unido a los abusos en los recobros de las EPS al Fosyga, ha llevado al sistema a tal crisis, que crecen los reclamos por su sustitución integral.

Formalizar las relaciones laborales no solo es un imperativo jurídico para permitir a los trabajadores ejercer los derechos laborales, sino que, además, es la única vía para mejorar la productividad y hacer financieramente sostenible el sistema de protección social. Esas fueron las razones que inspiraron la Ley 1429 del 2010, de Formalización y Primer Empleo, promulgada al inicio del actual Gobierno, con el ánimo de superar la creciente informalidad y los abusos de la intermediación laboral. Los sectores en donde se ubican las empresas beneficiarias de la ley son comercio, inmobiliario, alquileres, manufacturas, hoteles y restaurantes.

El informe promulgado por la Dian y la Unidad de Gestión Pensional y de Parafiscales muestra que la mayoría de compañías cobijadas por la ley, no cumple las obligaciones establecidas o no tenían derecho a esos beneficios.

Según dicho reporte, al cierre del 2011, un total de 239.000 empresas estaban inscritas para obtener los beneficios de la ley que reduce progresivamente el costo del registro mercantil, los aportes a renta y parafiscales (Sena, Cajas de Compensación familiar, ICBF y Fosyga); pero solo el 3% (¡el 3%!) estaba pagando los aportes por sus trabajadores a la seguridad social.

Adicionalmente, 1.251 de las organizaciones beneficiarias no están registradas en la Cámara de Comercio para disfrutar de los beneficios de la Ley; otras 239.400 (el 41%) manifestaron ante la Cámara que no tenían trabajadores, mientras el 56% declaró tener entre uno y cinco trabajadores.

A juicio de la Dian, se están aprovechando las facilidades que otorgó la Ley 1258 del 2008 para la conversión de Empresas Unipersonales en Sociedades Simplificadas por Acciones (SAS), al parecer para evadir los pagos de renta y parafiscales.

La Dian ha anunciado que reportará estas conductas de evasión a las entidades perjudicadas con esa pérdida de ingresos, para que procedan a los cobros legales, y que reforzará la inspección de las empresas inscritas en el programa para evitar que se trate de firmas inactivas o disueltas, o que resultaren de la escisión de otras. 

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