Beethoven Herrera Valencia

Obama, la agenda interna

Con una aceptación inferior al 50 por ciento, el camino hacia la reelección es incierto.

Beethoven Herrera Valencia
POR:
Beethoven Herrera Valencia
enero 30 de 2012
2012-01-30 03:38 a.m.
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A pesar de que Europa avanza hacia la recesión, no mereció ninguna referencia en el discurso de Obama sobre el Estado de la Unión, y excepto el reclamo a China por su manejo cambiario, no hizo ninguna formulación geopolítica, pese a que acaba de promulgar la estrategia de fortalecimiento en el Pacífico.

Aparte de proclamar avances en seguridad por la muerte de Osama ben Laden y por el retiro de Irak, se concentró en temas nacionales atendiendo la lección histórica de que el electorado vota en atención a los problemas domésticos.

¡Bush padre perdió la reelección cuando acababa de derrotar a Hussein en la guerra del Golfo! Pese a que la economía sigue estancada, Obama reivindicó haber rescatado a General Motors, pero su única referencia a América Latina, a pocas semanas de la Cumbre de las Américas, fue la ratificación de los TLC con Panamá y Colombia, al tiempo que prometía que las exportaciones de su país se duplicarán cinco años antes de lo previsto.

Para lograrlo, propuso un programa de modernización industrial, pero ello se constituye en una tarea para un nuevo periodo, si logra la reelección. El hecho de haber sentado al lado de la primera dama Michelle Obama a Debbie Bosanek, secretaria del multimillonario Wa- rren Buffett, tuvo el propósito de ambientar su plan de aumento de impuestos a los más ricos, acogiendo la propuesta del mismo Buffet, quien confesó que él paga menos impuestos que esa secretaria. 

Obama aprovechó la ocasión para proponer una reforma fiscal que conduzca a que quien gane más de US$1 millón pague no menos del 30% en impuestos, y lo hace justamente cuando uno de los precandidatos republicanos, el millonario Mitt Romney ha sido forzado por la opinión pública a mostrar su declaración de impuestos, en donde se revela que tributa poco, gracias a sus empresas registradas en paraísos fiscales.

Esta confrontación será el eje temático de la campaña, pues mientras el Tea Party y los conservadores lo acusan de querer aumentar impuestos para elevar el gasto (pese a que fueron republicanos los gobiernos que invadieron Afganistán e Irak), Obama aprovechará la ola de indignación contra la usura.  Frente al hecho de que los hispanos constituyen la primera minoría étnica en votación y sabiendo que hay una profunda inconformidad de esos votantes por no haberse concretado una reforma migratoria, Obama propuso a los congresistas que “acordemos dejar de expulsar a estos jóvenes responsables que desean trabajar”.

Haber priorizado la reforma financiera y a la salud, le ha dejado el grave pasivo de no haber avanzado en el tema migratorio. Con una aceptación inferior al 50%, el camino hacia la reelección es incierto, pero la dispersión y fundamentalismo de los candidatos republicanos le abren una ventana de oportunidad. 

BEETHOVEN HERRERA VALENCIA

PROFESOR DE LAS UNIVERSIDADES NACIONAL Y EXTERNADO

beethovenhv@yahoo.com

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