Camilo Herrera Mora

Alguien también compró

Camilo Herrera Mora
POR:
Camilo Herrera Mora
febrero 12 de 2014
2014-02-12 01:01 a.m.
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Es fácil confundirse. Consideramos asombroso que cuando entramos a ciertas páginas de Internet, como Amazon o incluso nuestro correo en Gmail, el sistema de estos sitios nos informe sobre cosas que nos gustan o relacionadas con nuestras compras o correos anteriores, dejándonos ver las opciones que tenemos para accionar nuevas oportunidades. A esto, muchos llaman big data, pero, la verdad, está lejos de serlo.

Programmatic es una función de estos sitios web que cumple con esa labor y se enfoca en comprender las relaciones de nuestras acciones en ellos, y relacionarlos con conductas similares de otros usuarios. Esto no es más que un algoritmo que permite relacionar comportamientos y, por ende, es solo uno de los múltiples esquemas de big data; desafortunadamente, la tentación de dejar el data analysis en ese punto es cada vez más probable, debido a que algunos prefieren herramientas simples y funcionales, así no cumplan con los objetivos.

Los gigantes como Amazon, Twitter, Microsoft y Google ya están fortalecidos en este esquema y les ha servido como herramienta de fomento transaccional, lo que ha causado que el mismo retail en el mundo físico esté buscando la manera de emularlo, ya que sería estupendo para el comerciante y comprador recibir información de compra cruzada y validada por millones de transacciones.

El reto del programmatic es poder ir más allá del algoritmo transaccional y comenzar a proveer más información al usuario y describir mejor las situaciones. Hasta el momento, solo dice que “alguien que compró esto también compró aquello”, pero no informa cuántos, ni el nivel de satisfacción, ni las unidades vendidas frente a la cantidad de usuarios que vieron el producto.

Aún falta poder vincular esto a los gustos de las personas, debido a que la interacción entre redes y comercio no es fuerte, pero llegará el momento en que por poner un like o seguir un producto, cuando el usuario ingrese a su cuenta de correo electrónico, le salga publicidad de esa marca y en las páginas de ecommerce se le recomienden compras de ese producto o aquellos que se consideren similares a su ‘gustografía’, sin importar cuál sea la demografía de la persona o el nivel de ingreso.

Este proceso ha sido atacado por muchos como violación a la intimidad y han llegado a señalarlo como el ‘Big Brother de 1984’ de George Orwell, porque usa la información de cada persona, la analiza y cruza con las de otros hasta encontrar procesos similares, y esto aterra a muchos, pese a que es una enorme mejora en la calidad de vida para muchos. Por ejemplo, el uso de esto en salud tiene fronteras enormes en la comprensión de morbilidades y epidemias, solamente por las búsquedas en Internet.

Sin duda, se requiere vigilancia y control de autoridades y entes independientes para evitar el uso negativo de la información, pero, como van las cosas, el camino va muy bien para programmatic, y esto es una clara amenaza para big data, porque permite pasar del análisis transaccional a la generación de insights para la creación de estrategias individuales o generales en cualquier organización.

Es claro que en los datos está el futuro de las estrategias públicas y privadas, y de mejorar las decisiones de las personas, aunque quede mucho camino por recorrer. Como compradores y consumidores, debemos aprender a tomar decisiones ante una recomendación, y como estrategas, aprender a extraer el conocimiento no evidente en la información.

Camilo Herrera M.

Presidente de Raddar

camiloherrera@raddar.net

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