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Camilo Herrera Mora

¿Inflación por impuestos?

Unamos esfuerzos para educar al consumidor y no para castigar al comprador, que si nos puede llevar a una recesión del gasto y crisis en los hogares.

Camilo Herrera Mora
POR:
Camilo Herrera Mora
octubre 10 de 2022
2022-10-10 10:00 p. m.
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“No es lo mismo recesión que crisis”, afirmó Daniel Velandia, economista de Credicorp Capital en un foro de Fiducomercio donde coincidimos para hablar del futuro de la economía colombiana. El no dijo que el país entraría en recesión, sino que en algunos momentos, no sólo el freno es inevitable, e incluso necesario, dejando ver que el menor crecimiento esperado para 2022, tiene mucho que ver con los grandes crecimientos de 2021 y 2022, el desajuste de algunas variables fundamentales y el freno de las economías mundiales.

Es claro que en 2023 la economía colombiana estará fuertemente retada con esta desaceleración, el aumento del salario mínimo y las fuertes presiones inflacionarias, que inicialmente se pensaba que vendrían del aumento de costos por un mayor valor de la nómina y el inevitable aumento de precios causado por la inflación de 2022, como consecuencia de nuestros precios atados al pasado, más la reforma tributaria esta poniendo un componente inflacionario adicional: el impuesto a los alimentos ultraprocesados y a las bebidas gaseosas azucaradas.

Es fácil estar de acuerdo con que los colombianos debemos alimentarnos cada vez mejor y que no es que lo hagamos de la mejor manera, y también, que el estado debe buscar los caminos para que esto pase, como se ha hecho con la Bienestarina, el enriquecimiento de las harinas, el uso del flúor e incluso el etiquetado octogonal que informa sobre excesos en sodio, azúcar y grasas. Otra cosa es pensar que por subir el precio de unos productos van a reducir su consumo y no van a afectar el gasto de los hogares o la inflación.

Poner este impuesto, no va a reducir su consumo, pero si va aumentar el IPC, alimentando un problema mayor; en 2022, los hogares lograron mantener su gasto pese a la presión de la inflación de alimentos y en 2023 deberán luchar con el aumento de precios de arriendos, salud, educación y telecomunicaciones, sumado a estos impuestos a productos de consumo, que van a generar más inflación (entre 3% y 4% anual adicional), llevando a que los hogares pierdan capacidad de compra en otras categorías de productos con IVA, afectando el recaudo tributario: subir precios en productos de compra frecuente, afecta el gasto en productos de compra no frecuente. Punto.

¿Por qué estos impuestos no han funcionado en otros países? Porque buscan cambiar el comportamiento de las personas desde un aumento de precios y no desde la concientización de un consumo responsable, bajo la premisa que así se redujo el consumo del cigarrillo, que realmente se logró por las limitaciones impuestas y no por sus precios. Unamos esfuerzos para educar al consumidor y no para castigar al comprador, que al final, si nos puede llevar a una recesión del gasto y una crisis en los hogares.

Camilo Herrera Mora
Fundador de RADDAR

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