Camilo Herrera Mora
columnista

¿Mano de obra no calificada?

El desempleo crece y crece así por la migración venezolana, que le ha puesto una fuerte presión al mercado laboral. 

Camilo Herrera Mora
POR:
Camilo Herrera Mora
septiembre 02 de 2019
2019-09-02 09:03 p.m.
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Si la inflación crece, la gente compra menos, y si hay desempleo, pues más aún. Este el concepto planteado por Okun el siglo pasado, donde la suma de la inflación y el desempleo no sólo es un indicador para visibilizar “la miseria” de las personas, sino la dinámica misma de la producción y el comercio.

El evidente que la inflación y el desempleo en Colombia están aumentando, pero esto no está afectando en la misma proporción la dinámica de nuestra economía. Esto se debe a que ambas variables están siendo afectadas por factores exógenos, que no afectan en el corto y mediano plazo de manera fuerte nuestro mercado.

Nuestra inflación está creciendo por el precio de los alimentos, y esto tiene su origen en fenómenos climáticos, cierres de vías y paros; a lo que se suma una devaluación del 15%, lo que hace que los precios de la canasta del IPC este creciendo un poco más de lo esperado. Esto no es grave, porque todo apunta a que se cumple el rango meta del Banco de la República.

El desempleo crece y crece así por la migración venezolana, que le ha puesto una fuerte presión al mercado laboral, no solo aumentando la cantidad de desempleados en cerca de 253 mil (lo que ese bajo con una migración cercana al millón y medio), lo que demuestra que se está creando empleo, pero afectando los sueldos promedios en algunos sectores, mientras que hay personas que no consiguen los empleos que buscan.

En ambos casos, Colombia “no tiene la culpa”, porque no tenemos como controlar el clima, la guerra comercial entre Estados Unidos y China, y mucho menos la migración venezolana, y por el contrario es importante reconocer que estamos creciendo pese a esto, logrando absorber mucho de la población que llega del vecino país, mostrando que nuestra economía aguanta más de lo esperado.

El mercado está bajo presión y que las autoridades deben reaccionar lo más rápido posible para hacer que la inflación continúe baja y poder motivar al mercado a crear trabajo más rápido.

La solución no va a viene por el lado de la construcción, sino por el comercio, que es el que ahora puede absorber mejor la mano de obra “no calificada”; en los setenta se impulsó la construcción en las ciudades para absorber la mano de obra sin formación que llegaba a las ciudades del campo, y hoy en día, son los callcenter, las tiendas, los domicilios y otras formas de comercio las que están absorbiendo a esta población (como ocurrió con las tiendas de barrio a mediados del siglo XX), que claramente es mano de obra estudiada y calificada en muchos casos.

Pensar hoy en reactivar el empleo por medio de la construcción o la recolección de la cosecha de café, no es el camino, porque la educación y calificación de esta mano de obra cesante es muy diferente a la que conocemos y, de entender esto depende que tengamos más gente empleada y no bachilleres desempleado porque no quieren ser peones, obreros y jornaleros.

Camilo Herrera Mora
Presidente, junta directiva de Raddar
camiloherrera@raddar.net

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