Camilo Herrera Mora
Columnista

No soy de Clase Media

Decir que una persona es de clase baja o de clase media, es un insulto sin ninguna consideración.

Camilo Herrera Mora
POR:
Camilo Herrera Mora
diciembre 21 de 2020
2020-12-21 08:00 p. m.
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Economistas, analistas, periodistas, sociólogos, antropólogos, políticos y muchos otros cometemos muchos errores de lenguaje, que van teniendo serias implicaciones en la mente de las personas, porque una frase dicha muchas veces, termina siendo verdad para muchos.

Me refiero a las clases sociales. Decir que una persona es de clase baja o de clase media, es un insulto sin ninguna consideración; lo mismo pasa con los estratos socioeconómicos en el país, donde las personas ya se autoclasifican como de estrato 6, como si fueran superiores a otros.

Esto nace de la literatura sociológica, que la define como un grupo de personas con las mismas formas de relacionarse con los medios de producción, generando una conciencia de clase, que causa identidad.

En este sentido, parece ser simplemente la evolución de los discursos de castas, donde uno es como nace, y evidentemente en el mundo en que vivimos, son muchos los que nacen pobres y mueren en mejores condiciones, y viceversa.

Las clases sociales las hemos usado como discurso político, metiendo a las personas en una definición que busca homologarlos, darles identidad y un discurso político y social, siendo así víctimas de un uso aberrante y condenatorio del lenguaje.

De esto me di cuenta en una conferencia que dictaba en estos días, donde explicaba que “aproximadamente la mitad de los colombianos son de ingresos bajos y los otros (dije) son de “clase media y alta”, pero que los “pobres” hacen el 30% del gasto, y los demás, el 70%”; y al escucharme, me di cuenta de la cantidad de paradigmas que están escondidos en esa idea y de la segregación que esto ocasiona para unos y para otros; desde allí, me estoy forzando a referirme siempre a personas “con ingreso bajo, medio o alto”, lo cual es mucho más exacto y justo con la mente de las personas, porque cuando le dices a alguien que es una persona de clase media, la estás calificando como mediocre y limitando su mente a esto.

Comprendo que muchos que lean esto tengan fuertes objeciones y críticas, y por eso les pido que lo piensen más allá de la pasión del momento y de la defensa de las teorías que conocemos, el lenguaje que usamos e incluso de las clasificaciones que nos imponemos.
Nadie es de estrato 1, es la casa; nadie es de clase baja, sino que tiene ingresos bajos, no tiene propiedad o educación; nadie es de clase alta, porque esto significa que se definió un estándar sobre lo que es ser de una clase superior en ingreso, formación y capacidades, como en el caso de “Un Mundo Feliz” de Aldous Huxley.

Hablemos entonces de “personas con ingreso bajo”, porque al connotar la acepción del “estar” y no del “ser”, permite a la persona que entienda que puede cambiar su condición, lo cual es fundamental para las políticas públicas, para mejorar la capacidad de ingreso y de libertad de las personas.

Quizá es una reflexión utópica, pero como he estudiado las incongruencias de la pobreza en Colombia y la informalidad, ahora haré todo lo posible por no decir que nadie de es de clase media.

Camilo Herrera Mora
Presidente, junta directiva de Raddar.

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