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Camilo Herrera Mora

Podría ser peor

La devaluación va a afectar la inflación, pero si se transmitiera al tiempo, no sería un aumento del 3,8% puntos adicionales, sino hasta de 7,5%.

Camilo Herrera Mora
POR:
Camilo Herrera Mora
octubre 24 de 2022
2022-10-24 08:50 p. m.
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Varias personas me han preguntado cuánto va a afectar llegar a los $5.000 por dólar y mi respuesta ha sido un desepcionante “no sé”.

Raddar estimó que, en agosto de 2022, el peso de los bienes importados fue de 16,8% del gasto de los hogares; si se revisa la composición del IPC, los puramente importados pueden ser cerca del 12% de la canasta y si hay una devaluación de 32% en octubre frente al año pasado, podríamos ver un aumento de la inflación de más o menos 3,8% puntos adicionales, más esto no ha pasado por dos razones fundamentales: las decisiones de las empresas y las del comprador.

Debemos reconocer a los empresarios y comerciantes que no han transmitido todo el aumento de sus costos, que superan el 24% anual y los precios de sus productos sólo han subido 19% en el mercado, afectando fuertemente sus resultados. Así, buena parte de ese mayor valor del dólar no se ha transmitido a precios; esfuerzo que debe ser tenido en cuenta en el debate del salario mínimo, porque al final, también el aumento de salarios de este año impactó la inflación.

Hoy por hoy, casi el 100% del gasto de los hogares tiene un vínculo al dólar; bien sea por ser productos importados como los televisores, o con componentes importados como la ropa (telas) o el pan (trigo), o porque en sus insumos primarios, se usan cosas importadas como en la papa (agroinsumos). Entonces, se hace evidente que el dólar está metido más de lo que a veces consideramos.

En ese mismo sentido, muchos de los insumos y productos importados han cambiado de precio, como la caída de 26% del precio del acero y el aumento del 40% en pulpa de papel, lo que hace que se deba analizar miles de productos y sus posibles impactos en el mercado, sin saber si el productor transmitirá el aumento de costos o no, continuando con su sacrificio.

A lo que se suma, que el comprador al ver aumentos de precios casi nunca toma decisiones racionales, como comprar menos o buscar productos sustitutos, bien sea porque no se puede o bien porque no quiere, causando que su gasto mensual cada vez sea más caro y tenga la enorme tentación de seguir comprando bienes durables y semidurables antes que los precios de estos suban más, ironicamente causando más presión a que suban.

Es un hecho que la devaluación va a afectar la inflación, pero si todo se transmitiera al mismo tiempo, no estaríamos hablando de un aumento sólo de 3,8% puntos adicionales a la inflación anual, sino hasta de 7,5%, lo cual sería un dato alarmante que nos dejaría en una inflación cercana al 20% a final de año; afortunadamente, las decisiones y sacrificios de empresarios, comerciantes y compradores nos tienen en otro escenario. Podría ser peor.

Camilo Herrera Mora
Fundador de Raddar

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