Carlos Angulo Galvis

Propuesta para mejorar la educación superior

Hay un notable déficit de técnicos y tecnólogos, y un exceso de profesionales, deficientemente formados, que tienen dificultades para ubicarse en el mundo laboral.

Carlos Angulo Galvis
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Carlos Angulo Galvis
febrero 19 de 2013
2013-02-19 12:02 a.m.
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El reciente informe de la Ocde y el Banco Mundial sobre Colombia incluye la educación, tema apremiante para el país. La educación en Colombia tiene un cubrimiento relativamente bajo. En la superior llega a 42 por ciento.

A su vez, la calidad es muy heterogénea y, en muchos casos, deficiente. Adicionalmente, hay un notable déficit de técnicos y tecnólogos, y un exceso de profesionales, deficientemente formados, que tienen dificultades para ubicarse adecuadamente en el mundo laboral.

Dado que la educación de calidad, que es una inversión en el futuro, es costosa y los recursos son limitados se hace indispensable promover una alianza entre los sectores público y privado para poder ofrecer educación de calidad a la mayor parte de la población.

¿Cuáles son los fundamentos de una iniciativa de esta naturaleza? La educación superior de calidad requiere, además de una focalización de las instituciones, adecuada formación académica de los maestros y baja dependencia en profesores de cátedra.

Estas falencias han llevado a la proliferación de las denominadas ‘universidades de garaje’, muchas con ánimo de lucro. Sus egresados terminan desempeñando funciones mal remuneradas para las que su grado es innecesario. Los estudiantes de menores recursos, con educación preescolar, básica y media deficiente, son los que acceden a estas instituciones y no logran un avance en la sociedad. Es un sistema perverso que debería ser controlado. El desarrollo de instituciones técnicas y tecnológicas sólidas, con calidad y pertinencia, es esencial.

Habría que preguntarse qué es mejor para un país: ¿un profesional frustrado que no se ubica laboralmente o un técnico o tecnólogo de buen nivel que puede acceder a un trabajo bien remunerado?

Se requiere, además, un reconocimiento social hacia técnicos y tecnólogos para que estas formaciones sean atractivas. En Colombia, se presenta con frecuencia una ‘migración’ de las Instituciones de Educación Superior (IES) –por ejemplo, cuando una institución técnica se convierte en tecnológica y luego en universidad–, sin estar preparadas para hacerlo.

El porcentaje de éxito en la culminación de los estudios de educación superior es muy bajo, apenas del 50 por ciento, y es aún menor en los casos de los técnicos y tecnólogos, y en las instituciones de menor nivel de calidad. El aumento en el coeficiente de éxito constituiría un uso eficaz de los recursos invertidos en educación.

Una de las propuestas del estudio Oced-Banco Mundial para aumentar el porcentaje de éxito es ampliar en un año la educación secundaria. No la comparto, pues podría ser ‘más de lo mismo’. Los esfuerzos deberían dirigirse en cinco direcciones: mejor calidad en los niveles preescolar, básico y secundarios; articulación eficaz de la educación superior con la educación media; flexibilización curricular en las Instituciones de Educación Superior para ofrecer cursos de nivelación cuando los estudiantes los requieran; el ofrecimiento en las IES de programas sólidos de consejería a los estudiantes para facilitarles su transición a la educación superior, y el incremento de los programas de apoyo financiero.

En este, como en otros aspectos de la educación superior, se requiere una fuerte alianza de los sectores público, privado y académico para sumar esfuerzos y contar con una educación de calidad en todos los niveles. ¿Quién dará el primer paso?

Carlos Angulo Galvis

Exrector de la Universidad de los Andes

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