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Carlos Enrique Cavelier

Calma

Se puede crecer, sacar a la gente de la pobreza y contribuir en neto positivamente al estado del planeta.

Carlos Enrique Cavelier
Coordinador de sueños de Alquería
POR:
Carlos Enrique Cavelier
septiembre 06 de 2022
2022-09-06 07:08 p. m.
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En una semana de ideas tan movidas cómo fue la pasada, escribir una pausada opinión es casi quedar por fuera de una conversación continua … que llegó a su clímax con el sacudón de la afirmación de la necesidad de decrecimiento de la economía por razones ambientales … A veces debemos narrar la opinión.

Pero un par de días antes, esa ‘conversación’ había sido iniciada por Juan Camilo Restrepo y Andrés Hoyos sobre Mazzucato y sus ideas sobre la economía de hoy. Estando claro el impacto de su pensamiento sobre el del Presidente Petro y el gobierno actual, no descarto que haya de manera permanente un debate sobre la estructura de la economía; de allí “La economía Misional”, una definición válida.

Al aparecer el miércoles la hipótesis del decrecimiento económico para salvar el planeta, muchos economistas -aunque no todos- se vinieron lanza en ristre contra esa afirmación.
Roberto Angulo, el vecino de columna en este diario, viene reiterando con solidez empírica como lo hizo también en la Andi hace un mes, que tres de cada 7 personas salidas de la pobreza lo hacen a raíz del crecimiento económico.

Entre tanto vino una afirmación clara de Moises Wasserman en el sentido de que no por gustos se deben escoger los modelos económicos; sino que se deben someter al método científico como debe ser.

Quedamos confrontados entonces entre “la trampa ecológica del crecimiento” y la reducción de la pobreza. Hace unos meses Jeffrey Sachs se había referido en su blog a los límites del crecimiento al referirse a un libro de economía de su pregrado en los años 70s; la idea claramente no es nueva.

Ciertamente hay un dejá vu algo apocalíptico de este debate: al final de los 60s nació el miedo a que la agricultura cómo estaba en ese momento no podría soportar los entonces 3.000 millones de personas en el planeta.

Ignoro si esta visión estaba agrandada por sombra de las hambrunas de Mao en China, pero vino la Revolución Verde y solo unos años más tarde llegó ‘el final feliz’ de que la agricultura daría para todos y muchos más.

Igualmente, para restablecer la calma se publicó al final de la semana el listado de 25 países grandes y pequeños por todo el mundo en que por largos periodos las economías crecen y al mismo tiempo decrecen la llama de sus emisiones.

Nunca sobra que se den los debates; así sea tan accidentalmente como aparecen en nuestro país, pues nos sacan de nuestro parroquial conservadurismo. Se puede crecer, sacar a la gente de la pobreza y contribuir en neto positivamente al estado del planeta.

La pregunta es si entre lo que está en nuestras manos estamos haciendo todo lo posible para lograr ambos objetivos en tándem. Es obvio que no, pero eso nos coloca nuevos nortes para el plan de desarrollo: ¿en cuánto tiempo?, ¿con qué tipos de crecimiento?, ¿en qué áreas de la economía lograríamos ese duo?

Carlos Enrique Cavelier
carlosenriquecavelier@gmail.com

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