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Carlos Enrique Cavelier
Columnista

Mundo: ‘back to basics’

Es otro en el regreso a lo básico, sin dejar la economía al garete: primero comida que no da espera, pero a precios competitivos.

Carlos Enrique Cavelier
Coordinador de sueños de Alquería
POR:
Carlos Enrique Cavelier
julio 26 de 2022
2022-07-26 11:06 p. m.
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En el 2012 ya algo atenuada la Gran Recesión en muchos países, volvía la calma y el back to business as usual del crecimiento de las economías; sobre todo en los BRICS entonces ‘recién descubiertos’ que salvaban el rezago en productividad de las economías desarrolladas.

Era el momento de reivindicar que otros países aparte de Europa y Estados Unidos se hicieran parte del mundo desarrollado. El mundo con economías de altos ingresos se había ampliado y pronto seguirían muchos más países.

La globalización era un hecho profundo y tangible; el hambre y la pobreza extrema caían a un 10% de la población mundial, después de estar en un 40% solo 25 años antes. Era el fin de una hegemonía del desarrollo y riqueza.

Diez años después es otro mundo: los cambios políticos, la pandemia, la guerra en Ucrania, y ahora la inflación hacen ver un panorama absolutamente diferente.

Primero, la elección de Trump y el Brexit mostraron con sorpresa desequilibrios críticos en lugares donde las necesidades, angustias y odios en las poblaciones de esos y más países parecían temas del pasado.

La pandemia mostró con las peores señas las diferencias entre ‘Norte y Sur’ por la disponibilidad de UCIs, la llegada más tardía (o muy tardía como en África) de las vacunas o su menor eficacia (China y Rusia), o las ayudas a población pobre sobre todo en países de ingresos bajos.

Pero de allí pasaríamos a la crisis de contenedores que dio al traste con nunca pensado tan frágil sistema logistico internacional.

A continuación siguió la guerra en Ucrania: si antes con la ruptura de las cadenas se pensaba en el near shoring por el manejo chino de la covid, el conflicto realzó de nuevo el tema de inseguridad alimentaria. Y saltó muy rápidamente a que muchos países pensaran en la soberanía de la producción de fertilizantes; arrastrando además gritos populares de autarquía alimentaria por todo el mundo.

La gran inflación ha sido la tapa: con las ayudas a la gente en muchos países aumentó el efectivo flotante, la ruptura de cadenas bajó la disponibilidad de bienes y no se diga la guerra en Ucrania la disponibilidad y precios de la energía.

En efecto, el mundo es otro. La guerra en Ucrania generan una enorme incertidumbre en la geopolítica. Y los impactos de la dependencia de energía del gigante ruso ya se miden en posibles caídas el PIB por toda Europa en 2023, ahondadas si se llegara a dar el corte en su abastecimiento.

Pero sobretodo es otro en el regreso a lo básico, sin dejar la economía al garete: primero comida que no da espera, pero a precios competitivos.

Sin embargo, ¿en qué tiempos? El arranque de un proceso agrícola no es instantáneo, es literalmente mirar crecer el pasto, además de las incertidumbres climáticas que coronan otro pico.

O sea, el nuevo mundo, subrayado en los países menos desarrollados: más cerrado, centrado en alimentar a bajo costo y localmente, tratando de proveer empleo para todos de manera sostenible y formal.

Carlos Enrique Cavelier 
​carlosenriquecavelier@gmail.com

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