Carlos Gustavo Álvarez
Columnista

Borrón y cuenta nueva

El tema viene a propósito de la celebración de la Semana Santa.

Carlos Gustavo Álvarez
POR:
Carlos Gustavo Álvarez
marzo 25 de 2021
2021-03-25 07:30 p. m.
https://www.portafolio.co/files/opinion_author_image/uploads/2016/02/22/56cb679eb2280.png

No ha llegado a Colombia, pero no demora en hacerlo, la tendencia de acabar con todo.
Es un huracán de categoría 6, que tumba lo que encuentra en su avance devastador, borrasca de opiniones y puntos de vista que se aplican con una impetuosidad justiciera: abolir el pasado.

Esta nueva Inquisición, que recuerda la noche del 10 de mayo de 1933, en una Alemania ingenua estragada por el nazismo, tuvo su primera expresión reciente en la mitad de la pandemia. La clásica película “Lo que el viento se llevó” fue retirada por HBO Max, en junio de 2020, como tributo a las exigencias de Black Lives Matter y por su carácter racista.

HBO, en su aparatoso desconcierto al tener que editar el pretérito, arguyó que la película regresaría “con una exposición de su contexto histórico y una denuncia de esas representaciones”. Y que volvería “como fue creada originalmente, porque hacerlo de otro modo sería lo mismo que asegurar que esos prejuicios nunca existieron”. Manual de instrucciones que tampoco gustó a quienes consideran que el cine debe presentarse sin Cartilla Coquito.

Hace poco, los dibujos animados quedaron en la diana. Y el blanco fueron El Zorrillo, acusado de normalizar la cultura de la violación, y el ratón Speedy González, por considerarlo un estereotipo racial.

En Estados Unidos y en España han optado por otras supresiones, consumadas con violencias contundentes o gestas de opinión. De las primeras hace parte el derribamiento de estatuas de Cristóbal Colón y los padres confederados (replicadas aquí con el desplome de la mole del juzgado genocida Sebastián de Belalcázar). España, convertida en un batiburrillo de regiones desmandadas, insolvencias políticas y egos desmedidos, hizo hace pocos días un aporte a la tormentosa causa.

En simultánea, y por razones de interpretación histórica, el alcalde de Palma le quitó el nombre a una calle que él mismo había inaugurado. Tarea que viene ocurriendo con las nominadas en honor de Juan Carlos I, ante su real exilio de la península. La sugerencia es bautizarlas 8-M.

Bueno, es como si aquí, y guardando las distancias hasta la Carrera 70, se promoviera quitarle el nombre a la Avenida Rojas, porque no tiene sentido homenajear a un Dictador. El tema viene a propósito de la celebración de la Semana Santa. De predominar ciertos criterios, debería abolirse por constituir una exhibición de salvajismo y violencia contra un hombre indefenso y por patentar el anacrónico sojuzgamiento de la mujer.

En fin, tema de reflexión. Muy pronto Porky será un marrano lascivo y los siete enanitos unos grandes aberrados. Blanca Nieves terminará casada con la Negra ídem y el Príncipe Azul requerido en un juzgado promiscuo, por besar a la Bella Durmiente sin su consentimiento.

Destacados

  • OPINIÓN
  • NEGOCIOS
  • MIS FINANZAS
  • TENDENCIAS

Nuestros columnistas

día a día
Lunes
martes
Miércoles
jueves
viernes