Carlos Gustavo Álvarez
columnista

¿Quién tuvo la culpa?

Pululan versiones científicas y apócrifas, y unas y otras atribuyen a la pandemia un caleidoscopio de génesis y secuelas.

Carlos Gustavo Álvarez
POR:
Carlos Gustavo Álvarez
mayo 07 de 2020
2020-05-07 09:35 p.m.
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El tiempo pasado en confinamiento nos ha nutrido de informaciones que nos brinda su majestad el smartphone, hasta adquirir la forma de una balumba sin sentido. Pululan versiones científicas y apócrifas, y unas y otras atribuyen a la pandemia un caleidoscopio de génesis y secuelas.

Hay razones virales y sanitarias, intríngulis de poder y dinero a mares, el torticero ajedrez político y una pátina de misterio y predestinación que emana del atávico fundamento bíblico que nos hace arúspices y jinetes del fin del mundo.

El espectro es amplio. Los murciélagos, por quienes solo ha sacado la cara Batman. El solitario y traficado pangolín.

El científico que se escurrió del laboratorio de Wuhan al mercado húmedo. Un mariner que también estuvo por ahí hartándose de comidas estrambóticas... Ping pong de culpas entre China y Estados Unidos.

Más… El propósito del Club Bildelberg de mejorar al mundo pasándole una guillotina demográfica especialmente cebada en los costosos abuelos.

La avidez de los laboratorios farmacéuticos: se enriquecerán con la vacuna que nos alterará genéticamente y nos implantará el chip de “El gran hermano”, que ya tenemos en nuestros celulares. Y la demandada voz de personajes como la doctora Chinda Brandolino, ¡que prueba con pelos y señales que la pandemia es un fraude!

En fin, hay material para la fábula. Y aunque, como dicen los chinos cuando Estados Unidos los acusa de haber desatado al parásito, es mejor atender los pasos del contagio y las zancadas de la muerte, hay reflexiones y preguntas que se pueden escanciar en este día 48.

La información disponible desde hace varias décadas convierte a las pandemias en eventos más predecibles y anunciados que los rabiosos movimientos de la Tierra. Eso no tiene misterio. Especialmente luego de los brotes recientes de SARS, MERS, Ébola y Sika, y las gripes aviaria y porcina. Ahora bien, ninguna había sido predicha con tanto detalle, tiempo de ocurrencia y efectos de desolación económica como este caballo blanco trucado al Apocalipsis.

Los especialistas en el síndrome de la conspiranoia citan, “literal”, como dicen ahora, un informe y un evento originados en dos hombres-más-ricos-del-mundo. El primero es un estudio de la Fundación Rockefeller, que en 2010 detalló lo que está pasando, y que, en su cuarta fase, lock step, pues hace lo que eso significa y vivimos ahora quién sabe hasta cuándo.

El segundo, más reciente, es el llamado Event 201, celebrado el 18 de octubre de 2019, en Nueva York, y llamado “Simulacro de una pandemia global”. Organizaron el Centro Johns Hopkins, el Foro Económico Mundial y la Fundación de Bill y Melinda Gates. ¿Conocen las fotocopias? Tal cual lo que está pasando…

La OMS, cooptada por intereses no de sana prevención sino de lucrativo remedio, anunció al dedillo lo que iba a pasar, tres meses antes del primer caso. Por eso, y mientras tratamos de alejarnos del fuego del infierno económico, no sobra preguntar, como en la canción de Giovanny Ayala, “¿Quién tuvo la culpa?”.

Carlos Gustavo Álvarez
Periodista
cgalvarezg@gmail.com

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