close
close
Carlos Tellez
Columnista

Cambio y permanencia

Apegos históricos, culturales e instintivos, nos mantendrán anclados en versiones de humanidad semejantes a esta, para bien y para mal.

Carlos Tellez
POR:
Carlos Tellez
abril 21 de 2021
2021-04-21 07:30 p. m.
https://www.portafolio.co/files/opinion_author_image/uploads/2021/01/26/60107a1624bd2.png

La naturaleza humana tiende a convivir mejor con las certezas y la permanencia, y por ello, en general, nos catalogamos como seres aversos al riesgo, que se incomodan con la incertidumbre y a los que les cuesta en principio acoger el cambio pese a su capacidad para adaptarse.

Esa regla es la que confirman las mentes excepcionales, propensas al riesgo e inconformes con lo cierto, que han detonado las disrupciones más significativas originadas por seres humanos.

Desde los albores de la revolución tecnológica que observamos hace tres décadas, los expertos nos advirtieron que la capacidad para cambiar sería uno de los rasgos distintivos en la cultura de las organizaciones sobresalientes, e incluso sobrevivientes.

Al reconocer que tal competencia, en lo individual y lo colectivo, no fluye por inercia desde nuestra naturaleza, el esfuerzo deliberado por desarrollarla suele estar en la agenda de los líderes y sus equipos.

Este deseo de ser mejores gestionando el cambio es coherente con nuestra fascinación por tratar de descifrar el futuro, de anticipar aquello que vendrá, quizás con la esperanza de prepararnos para que el cambio sea menos sorpresivo y traumático.

Jeff Bezos, fundador de Amazon, al tiempo que reconoce estos rasgos de nuestra naturaleza humana, nos sugiere matizarlos desde la invitación a que dediquemos tiempo también a reflexionar sobre aquello que no va a cambiar.

Al poner como ejemplo la empresa que gestó, anota que tres pilares básicos de su estrategia seguirán vigentes en toda versión posible del futuro, y frente a cualquier disrupción, en tanto están anclados en lo más íntimo de la naturaleza de sus clientes: oportunidad, velocidad y precio.

Es poco probable, dice, que alguno de sus clientes alguna vez afirme que preferiría precios más altos, entregas más lentas o variedad más restringida. Por ello, todo lo que la empresa invierta en fortalecer estos tres pilares, centrados en las expectativas de sus clientes que no cambiarán, consolida su estrategia.

En un conversatorio que tuvo lugar la semana anterior, moderado por Kara Swisher, periodista del New York Times, dos extraordinarios pensadores de nuestro tiempo, Daniel Kahneman y Yuval Noah Harari, concluían que nuestra naturaleza humana y la lenta velocidad a la cual evolucionamos como especie son limitantes estructurales que impedirán algunos cambios radicales en el corto plazo. Apegos históricos, culturales e instintivos, nos mantendrán anclados en versiones de humanidad semejantes a esta, para bien y para mal.

Así entonces, en tiempos tan turbulentos como los que vivimos, es sensato aceptar que cambio y permanencia no son excluyentes, complementar nuestras reflexiones sobre el futuro con una mirada más curiosa al presente, y reconocer el material del cual estamos hechos como humanos de tal manera que convivamos menos angustiados con nosotros mismos.

Carlos Téllez
Consultor
carlos@carlostellez.co

Destacados

  • OPINIÓN
  • NEGOCIOS
  • MIS FINANZAS
  • TENDENCIAS

Nuestros columnistas

día a día
Lunes
martes
Miércoles
jueves
viernes