Cecilia López Montaño
Análisis

2021: año de decisiones

Más tarde de lo que debería, llegará la vacuna a Colombia y se podrá frenar esta ola inmensa de muertes y contagios. 

Cecilia López Montaño
POR:
Cecilia López Montaño
enero 06 de 2021
2021-01-05 05:27 p. m.
https://www.portafolio.co/files/opinion_author_image/uploads/2016/02/22/56cb6812ee3de.png

El 2021 que se inicia trae para muchos una mezcla de sentimientos.
Por un lado, de esperanza porque, aunque más tarde de lo que debería, llegará la vacuna a Colombia y se podrá frenar esta ola inmensa de muertes y contagios. A su vez, la nueva normalidad traerá oxígeno a una economía en cuidados intensivos. Pero igualmente, ese 2020 dejó al país, como a gran parte del mundo, lleno de cicatrices difíciles de curar. Además de muertes prematuras, de las huellas de esta dolorosa pandemia, mucha gente viviendo crisis económicas que no ven una salida. En los dos casos de esperanza y pesimismo, la respuesta está fundamentalmente en el Estado.

Pero ese Estado que todos y cada uno de los habitantes de este país necesita, se enfrenta a unos retos inmensos. Estará con el sol a las espaldas en medio de una precampaña presidencial que no se ve clara.

Sus debilidades serán mayores y más visibles porque serán los objetos de intensos debates de quienes quieren llegar a la presidencia. Pero hay algo más.

Precisamente por los inmensos retos que debe enfrentar este año crucial para la recuperación del país, ya debería el equipo de gobierno estar dedicado a diseñar la estrategia para asumir al menos los siguientes problemas:

Una reforma tributaria muy distinta a las que ha promovido. Claro que necesita recursos ante el déficit fiscal que enfrenta el país, pero tienen una sociedad con la mitad de su población bajo la línea de pobreza, probablemente con una cuarta parte en indigencia y con una clase media reducida al mínimo.

Además, como ha sucedido en el mundo, con algunos sectores que se han enriquecido en la crisis. ¿IVA a la canasta familiar? Mejor piénsenlo. ¿Subsidios a las empresas? O mejor, que por fin paguen impuestos los que más tienen.

Generación de empleo decente. Quienes afirman que es muy positivo que la tasa actual de desempleo se acerque a la que existía antes de la pandemia, desconocen que lo que ha aumentado es la informalidad a niveles que aún no se tienen claros pero que superan a los ya preocupantes que existían antes.

Nada que el gobierno sale con una estrategia clara de empleos de emergencia que reconozca además el inmenso costo que están asumiendo las mujeres y los jóvenes.

Sacar el cuidado del hogar. El inmenso golpe que han recibido las mujeres demuestra una relación inversa entre el cuidado no remunerado que ellas realizan dentro del hogar y sus posibilidades de generar ingresos participando en el mercado de trabajo.

No solo perdieron sus trabajos por estar en niveles bajos de la estructura laboral dentro del mercado y por pertenecer a sectores que se demoraron en abrir, sino porque les cayó todo el peso del cuidado de la familia, de la educación de los hijos, de la salud de los contagiados.

¿Alguien se preocupó por aliviar esas cargas? Llegó la hora de que ese cuidado reconocido como la primera línea de acción frente a la pandemia, se distribuya entre el Estado y el mercado y se saque del hogar. Es la manera de pagar esa deuda de brecha de género que se ha incrementado inmensamente durante esta crisis.

Transformación Productiva. Además de la coyuntura económica, bastante compleja, el país está en mora de aprender una clara lección de esta pandemia: el costo de depender excesivamente del petróleo. Caen los precios sobre los cuales no tenemos ninguna influencia y colapsamos.

Lo inconcebible es que hemos postergado inexcusablemente todas las posibilidades de diversificar nuestra base productiva con sectores como el agropecuario, la agroindustria, y lo que significa un modelo de economía verde que se traducen en mayor generación de empleo, cerrar brechas y lograr sostenibilidad ambiental.

Reforma pensional. Se va a acabar el gobierno y no logró entender las dos caras de un sistema pensional: la de asegurarle a los jóvenes en el mercado laboral las posibilidades de construir una pensión y el derecho de los viejos a tener una vida digna.

Solo llegar a los últimos dándoles limosnas como los BEPS, es una manera engañosa de demostrar que aumentó la cobertura de este sistema que en Colombia es vergonzosa.

Este debate capturado por grupos de interés debe abrirse y no descartar las experiencias de América Latina que pueden ofrecer elementos cruciales para un cambio que considere la parte contributiva y la subsidiada por el Estado. Solo la segunda no es suficiente.

¿Y el 50% hoy en pobreza cuando no en indigencia? Este y la desigualdad son los mayores retos de esta sociedad injusta en la que vivimos como si no existieran.

Obviamente es el Estado el que primero debe responder porque así se lo manda la Constitución, pero nosotros, los que no pertenecemos a esos sectores, tenemos la obligación de que esta realidad sea realmente una prioridad del gobierno y además, debemos aportar con los impuestos que podemos pagar, los recursos para que el gobierno no tenga disculpas para dejar a gran parte de este país en esa situación.

Cecilia López Montaño
Exministra
cecilia@cecilialopez.com

Destacados

  • OPINIÓN
  • NEGOCIOS
  • MIS FINANZAS
  • TENDENCIAS

Nuestros columnistas

día a día
Lunes
martes
Miércoles
jueves
viernes